El presidente del PP, Pablo Casado, ayer en Ifema
El presidente del PP, Pablo Casado, ayer en Ifema - EFE

El PP asume que Vox está tanteando a varios exdirigentes de cara a las elecciones

Bauzá, tras abandonar la formación en Baleares niega que vaya a recalar en las filas del partido de Santiago Abascal

MadridActualizado:

Ni alarma ni preocupación. En el PP asumen que desde Vox se quiere tantear a distintos exdirigentes populares en diferentes zonas de España para incorporarlos a su proyecto, ante las próximas elecciones municipales y autonómicas de mayo, pero fuentes próximas a Pablo Casado subrayan que la inquietud que existe en Génova es exactamente igual a «cero».

En la dirección nacional creen que el caso del expresidente del partido en Baleares, José Ramón Bauzá, es muy concreto por la «dosis de deslealtad» que, a su juicio, ha tenido hacia el presidente del partido y sus compañeros, con quienes estuvo charlando amistosamente en la Convención Nacional el fin de semana pasado, «sin anticipar nada de lo que iba a hacer», ni exponer ningún malestar concreto.

Bauzá, en conversación con ABC, asegura que el portavoz del PP en el Senado, Ignacio Cosidó, conocía perfectamente su malestar y la situación que se estaba creando en Baleares, con un nuevo presidente, Biel Company, que, a su juicio, tiene un perfil nacionalista. «No cuestiono la línea de Pablo Casado, que comparto al cien por cien. Lo que cuestiono es que se haya elegido a un candidato que es diametralmente opuesto a lo que defiende Casado», asegura Bauzá.

En Génova están convencidos de que Bauzá, «que quería ser presidente con el partido otra vez», acabará en Vox. De hecho, fuentes del partido aseguran que hace pocas semanas Bauzá se reunió con el vicesecretario de Relaciones Internacionales de Vox, Iván Espinosa de los Monteros. «Ya tiene un cargo pactado con Vox», aventuran en la dirección nacional del PP. Bauzá lo niega rotundamente: «No voy a Vox». No niega que se viera con Espinosa de los Monteros, pero porque son buenos amigos y se encuentran a menudo.

Desde el entorno de Casado conjeturan que el partido que encabeza Santiago Abascal «está tocando a más gente», para conseguir su adhesión al proyecto de Vox ante las próximas elecciones, para presentarse con carteles de impacto en lugares estratégicos. «Lo están intentando, pero les están diciendo que no», afirman en el PP.

Entre los «tanteados» podrían estar antiguos dirigentes del PP que se distanciaron del partido en la etapa de Mariano Rajoy. Los populares creen que, sobre todo, se podría «tocar» a la vieja guardia del País Vasco, de donde procede, precisamente, Santiago Abascal.

«No tememos ninguna desbandada, aunque lo están intentando», remarcan en el Partido Popular. En todo caso, en la dirección nacional de esta formación se recuerda lo que dijo el secretario general del PP, Teodoro García Egea, en su intervención durante la inauguración de la Convención Nacional, el viernes pasado: enseñó la puerta de salida a los que no quieran unirse al proyecto encabezado por Pablo Casado. Esa es su postura: dar vía libre a quien no esté en la línea de este nuevo PP.

En el partido desligan el caso de Bauzá del de Ruth Beitia, que renunció a ser candidata en Cantabria por motivos estrictamente personales. Desde Génova subrayan que es algo «puntual», y que entienden perfectamente los motivos esgrimidos por la campeona olímpica para dar un paso atrás, solo unos días después de ser presentada como candidata.

No se esconden

La polémica surgida al calor del adiós de Bauza, ligada con las hipótesis que le sitúan en Vox en un futuro no muy lejano provocaron que la delegación balear de la formación que lidera Abascal reaccionara. A través de un comunicado, Vox Baleares negó haber ofrecido un cargo al político y aprovechó la oportunidad para «abrir las puertas» a todos aquellos militantes del PP -y también del PSOE- que estén descontentos con las políticas de su partido: «Bauzá puede afiliarse igual que han hecho, y siguen haciendo, gran número de exafiliados del PP descontentos con la política lingüística catalanista que este partido defiende en Baleares, así como su deriva nacionalista».