El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias
El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias - JAIME GARCÍA

El día que Pablo Iglesias defendió las armas: ¿ironía o realidad?

El secretario general de Podemos defendió en noviembre de 2012 en el programa «La Tuerka» el derecho de los ciudadanos a «llevar armas» y dijo que «la democracia es incompatible con el monopolio de la violencia por parte del Estado»

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Pese a que todavía continúa de baja por paternidad, Pablo Iglesias ha vuelto al foco mediático. A colación de las recientes declaraciones del presidente de Vox, Santiago Abascal, en las que ha defendido el derecho de los ciudadanos a «portar armas en su casa», la videoteca ha hecho su papel. Han saltado a la palestra mediática unas imágenes de noviembre de 2012 en las que el secretario general de Podemos realiza un monólogo en el programa «La Tuerka» donde asegura que el derecho a «portar armas» es «una de las bases de la democracia» en Estados Unidos. La pregunta es: ¿Son irónicas sus palabras? El debate está servido.

En el discurso con el que habitualmente comienza sus programas, Iglesias asegura que Estados Unidos ha dado «una tradición política y una Constitución dignas de interés para cualquier socialista» y que reivindica «el derecho de todos los ciudadanos americanos a llevar armas en términos teóricos».

Continúa explicando «un ejemplo por desgracia nada infrecuente» en el que «un padre de familia, blanco, anglosajón, protestante y gordo por comer crema de cacahuete» dispare «a un negro de condición humilde porque esta penetrando en su propiedad» es solo síntoma «de una sociedad enferma». Y sigue argumentando que «nada tiene que ver con un derecho que es el de portar armas», algo que «es una de las bases de la democracia».

En su monólogo asegura que «si algo sabían los patriotas americanos que expulsaron a los ingleses es que la democracia es incompatible con el monopolio de la violencia por parte del Estado, que inventó el absolutismo europeo». Y apunta que «la democracia es tal si el poder está repartido y, si la base del poder es la violencia, el pueblo no puede delegar el fundamento de la soberanía».

El secretario general de Podemos recuerda «cómo cambiaron las cosas» cuando los Panteras Negras patrullaron armados determinados barrios de California amparándose en la Constitución para «defender a sus comunidades» y expone que «hicieron falta toneladas de droga, y mafias apoyadas por el Estado para acabar con ellos».

Iglesias finaliza su soliloquio haciendo alusión a una frase del político Huey Newton: «Un pueblo desarmado puede ser sometido a la esclavitud en cualquier momento». Para rematar con un «Dios bendiga América».