Artur Mas, a su llegada al Tribunal Supremo - EFE | Vídeo: ATLAS

Mas usa el 9-N para eximir de responsabilidad a los encausados del 1-O

El principal responsable de la deriva secesionista del nacionalismo catalán busca que los procesados sean condenados solo por desobediencia

El juez Marchena deja claro a las partes que no permitirá «testigos opinadores»

Juicio del procés en directo

MadridActualizado:

El expresidente de la Generalitat Artur Mas, en su testifical hoy miércoles en el juicio del «procés», ha tratado de utilizar la consulta del 9-N, que él promovió, para restar responsabilidad al Govern de Carles Puigdemont en el referéndum independentista del 1 del 1-O.

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El principal responsable de la deriva secesionista del nacionalismo catalán ha asegurado en su declaración que «la vinculación de la Generalitat con el referéndum fue incluso inferior» a la que su Govern había tenido con el 9-N.

Con estas consideraciones, el expresidente ha tratado de exonerar de responsabilidades al Govern de Puigdemont, utilizando una de las falacias que la causa del 9-N, tanto la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) como luego el Supremo en la resolución de los recursos de las defensas, ya dejó claro que era mentira: que el «proceso participativo» -tal y como bautizaron a la consulta de 2014- había quedado en manos de los ciudadanos.

Pese a que los tribunales ya han echado por tierra ese relato, Artur Mas ha vuelto sobre él en su declaración como testigo:«¿Quién retuvo el peso de ambas consultas? La gente organizada a nivel civil». La sentencia del 9-N ya dejó claro que el Govern nunca dejó las riendas de la consulta.

Sin embargo, Artur Mas ha repetido esta falacia, consciente de que, en su caso, el tribunal les condenó solo por desobediencia, y busca que esto vuelva a producirse en el futuro fallo de la causa del 1-O: «Las consecuencias del 2014 –el 9-N– fueron las que fueron, se nos acusó de desobediencia y nada más».

También con el mismo objetivo, y centrado es tratar de convencer de que con el 1-O no hubo malversación de fondos públicos, Mas a dicho que la implicación del Govern Pugidemont en materia de financiación del referéndum fue «claramente inferior o nula», al contrario de lo que sostienen las acusaciones.

Es de sobra conocido que Mas no era partidario de que el Govern de Puigdemont convocase el referéndum. En su comparecencia como testigo no ha sido tan explícito pero sí que ha dicho que, en esas reuniones que mantenían los líderes del «procés», él dejó claro que «no se opondría» si el Govern se guardaba la carta de mantener un marco legal en el que le quedara la «capacidad de convocar elecciones».

Ha explicado que se había tomado esta «licencia» en alguna reunión con miembros de su partido y Puigdemont porque el referéndum era una «alteración de la hoja de ruta» que prometía la independencia de Cataluña en 18 meses sin antes hacer una consulta ciudadana.

Una buena parte de las preguntas que las partes han hecho a Mas se han referido a aquellas reuniones de los líderes del «procés», a las que asistían diferentes personas del ámbito secesionista. El expresidente ha intentado restar importancia a esos encuentros, en los que dice que no había ni actas ni orden del día. «Más informales no podían ser», ha añadido.

Declaración de Joan Tardà

Antes de Mas, ha declarado el diputado de Esquerra en Congreso Joan Tardà, que trató de comenzar su comparecencia en catalán, pero el juez Marchena le ha recordado que los testigos han de deponer en castellano.

No ha sido el único corte de Marchena, pues ya antes de la entrada de Tardà en la sala ya avisó a las partes de que no se iban a permitir preguntas de corte político ni «testigos opinadores», sino que las cuestiones debían limitarse al esclarecimiento de los hechos que se enjuician.

Tardà, en su declaración, ha defendido que la concentración del 20 de septiembre ante la Consejería de Económía fue «espontánea» y en ningún caso violenta. Sobre el 1-O ha recalcado que la única violencia que vio fue la de las cargas policiales.