Francisco Granados, en la comisión de la financiación del PP - JAIME GARCÍA

Granados: «Jamás he visto un solo euro de dinero negro en mi partido»

El ex secretario general del PP de Madrid niega la presunta financiación ilegal del partido. «Esta es una comisión encaminada al linchamiento continuo del PP, las conclusiones están escritas», denuncia

MadridActualizado:

El principal investigado por el caso Púnica, Francisco Granados, ha negado este martes que el PP se haya financiado ilegalmente sus campañas electorales y ha descartado la existencia de una caja B en el partido. La comparecencia en el Congreso del exsecretario general del PP de Madrid ha defraudado las expectativas de las oposición porque ni siquiera ha logrado que se ratificara en su declaración ante el juez. Granados ha defendido la limpieza de su antiguo partido y se ha mostrado «sin ánimo de criminalizar a nadie, mucho menos a quienes han sido mis compañeros». Y se ha marchado como ha llegado: solo en compañía de su abogado.

«Jamás he visto un solo euro de dinero negro en mi partido, ni a nivel regional ni nacional, ni he visto esos sobres a los que aluden de manera recurrente», ha asegurado en la comisión de investigación sobre la supuesta caja B de Génova abierta en la Cámara Baja. Granados, en libertad con cargos tras haber pasado casi tres años en prisión preventiva, ha denunciado que la comisión está dedicada «al linchamiento continuo del PP» y ha avisado de que las conclusiones ya están escritas.

Su comparecencia ha llegado después de que el otro presunto cerebro de la trama, David Marjaliza, haya excusado su presencia por estar enfermo.

No ha querido Granados entrar en detalles, «por respeto» al juez, sobre lo declarado por él mismo en sede judicial en el marco de la Púnica. En su última visita a la Audiencia Nacional llegó a incriminar a Cristina Cifuentes en la presunta financiación ilegal del PP aludiendo a que formaba un «núcleo de hierro» de dirigentes junto con Esperanza Aguirre e Ignacio González, que habrían orquestado una campaña paralela «de refuerzo» sobre la ex presidenta del PP madrileño. Cifuentes se querelló y Granados no fue ayer a declarar otra vez ante el juez porque no le llegó a tiempo la citación. Precisamente, según ha confirmado luego, ha recibido la citación del juez momentos antes de entrar al Congreso de manos del secretario y de la Policía, en la carrera de San Jerónimo.

El compareciente se ha mostrado por momentos conciliador, por momentos desafiante, pero siempre defensor del PP. «He militado 30 años en el PP, me siento orgulloso del PP. Yo a mi partido no tengo nada que reprocharle. No tengo nada que negociar con mi partido, mi partido no necesita nada de mí… nada más que desearle los éxitos…», ha señalado. «Es imposible que yo le pregunte a la señora Cifuentes algo cuya respuesta supusiera hacer daño a mi partido», ha insistido Granados.

«Nunca me he considerado ni la mano derecha ni la mano izquierda de Esperanza Aguirre», le contestó al diputado del PSOE Felipe Sicilia.

El diputado Íñigo Errejón insinuó un pacto de silencio de Granados con el PP. Le acusó de sacar «la pata» para luego esconderla, como si no quisiera repetir fuera del juzgado lo que dijo dentro. «¿Está en una estrategia de negociación?», le inquirió tratando de sonsacarle información sobre la supuesta campaña «paralela» del PP en las elecciones de 2007. «Yo en sede judicial no he cambiado mi versión, nunca», se defendió el imputado.

Granados ha reiterado que las únicas cuentas que él conoció del PP son las que se entregaban rigurosamente al Tribunal de Cuentas para su fiscalización.

«Jamás he visto un solo euro de dinero negro en mi partido, ni estos famosos sobres a los que usted se refieren de manera recurrente. He visto otras muchas cosas en el partido, todas buenas», reiteró ante la comisión del Congreso.

El diputado de Podemos le recriminó la deuda de 31.000 millones que arrastra la Comunidad de Madrid, a su juicio por la corrupción del PP.

«Cada euro de deuda que usted considere que tiene la Comunidad de Madrid, sale usted a la calle y se lo encuentra en hospitales, en carreteras, en obras de metro, en escuelas bilingües… en eso se lo encuentra», ha asegurado, desafiante.

El lance con Errejón, al que Podemos cedió el protagonismo hoy preparando su candidatura madrileña, empezó fuerte:

«¿Por qué cayó usted en desgracia en su partido?», le inquirió Errejón. «Cosas que ocurren en política, ¿qué le voy a contar usted?», le replicó irónico Granados.

Le preguntó sobre si Jaime González Taboada, exconsejero de Cifuentes y actual senador madrileño, estaba a sus órdenes como director general de Administración Local y si formaba parte de la contratación de Arpegio, empresa pública de suelo de la Comunidad de Madrid y presuntamente pieza angular del caso Púnica. Errejón quiso saber si está de acuerdo con Marjaliza, que le dijo al juez que Taboada era quien «mangoneaba con los contratos» en la región. Pero Granados se cerró en banda: «No es objeto de la comisión», «Arpegio no tiene nada que ver con la financiación irregular», concluyó.

«El señor Marjaliza ha mentido de la A a la Z», ha sido otro de sus titulares.

Hubo algún momento de tensión, como cuando el diputado de Ciudadanos Toni Cantó le recordó los apelativos de Aguirre, que le señaló como «rana» o de Cifuentes, que le tachó de «delincuente». «Con dos insultos más se garantiza usted un puesto seguro en las listas para las próximas elecciones», le espetó. Al representante de Bildu, del grupo mixto, ni siquiera le contestó. «No le voy a contestar a ninguna pregunta porque esto es al mundo al revés… Yo a ustedes no les voy a hacer el caldo gordo», le dijo a Oscar Matute, instándole a que pida a sus «compañeros de militancia ideológica» que ayuden a esclarecer los crímenes de ETA sin resolver.

También trató de desactivar a la diputada de ERC, a la que restregó que su compañero de partido Lluís Salvadó haya sido expedientado por comentarios machistas . «Me vuelve a parecer el mundo al revés», le señaló a Esther Capella sobre la presunta malversación de dinero púbico de la Generalitat para la causa independentista.

«Me arrepiento de muchas cosas en la vida, como es lógico. De lo único que no me arrepiento es de mi gestión como alcalde de Valdemoro ni como miembro de consejero de la Comunidad de Madrid. o secretario general del PP de Madrid», ha concluido Granados.