Una protesta de funcionarios de prisiones en Córdoba, en 2014
Una protesta de funcionarios de prisiones en Córdoba, en 2014 - ABC

Funcionarios de prisiones se encierran en Interior a la espera de ser recibidos para comunicar su huelga

«No nos vamos a mover», afirman ante la cancelación de una cita con la subsecretaria de Interior a las 11h

MadridActualizado:

Representantes de los sindicatos de trabajadores de Instituciones Penitenciarias de ACAIP, CSIF, CC.OO., UGT y USO permanecen desde esta mañana encerrados en el Ministerio del Interior después de que la subsecretaria del Interior cancelara la reunión que había confirmado con ellos a las 11h y en espera de ser recibidos por la secretaria de Estado del departamento, Ana Botella. El encuentro con Botella tampoco se ha producido, y en los últimos minutos se ha personado el secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz, para interesarse por la situación, según han informado a este diario fuentes sindicales.

La cita con el departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska había sido solicitada por la Junta de Personal de los funcionarios de prisiones para comunicar la decisión adoptada ayer de convocar seis días de huelga general para el 24 y 26 de octubre y el 6, 8, 13 y 15 de noviembre para exigir al Ministerio del Interior que retome la negociación para mejorar las condiciones económicas y laborales de los funcionarios de prisiones.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se comprometió públicamente el pasado 24 de septiembre a acometer una subida salarial para los funcionarios de prisiones «cuando presupuestariamente sea posible», una mejora que -dijo- a la vez se iría ampliando progresivamente las plantillas que trabajan en las cárceles españolas. Marlaska reafirmó ese compromiso durante su intervención en el acto de entrega de las condecoraciones concedidas con motivo de la festividad de Nuestra Señora de la Merced, patrona de la Institución Penitenciaria. Lo hizo mientras un grupo de funcionarios del sindicato CSIF se concentraba frente al Ministerio de Sanidad, donde tuvo lugar la ceremonia de entrega de condecoraciones, para reivindicar equiparación salarial con los funcionarios de las prisiones catalanas.