Un caza F-18 en la cubierta de vuelo del portaaviones de Estados Unidos Abraham Lincoln
Un caza F-18 en la cubierta de vuelo del portaaviones de Estados Unidos Abraham Lincoln - EFE

Los F-18, punta de lanza del despliegue del portaaviones Abraham Lincoln

Su despegue se realiza gracias a un sistema de catapulta que lanza la aeronave de 0 a 240 km/h en apenas dos segundos

PORTAAVIONES ABRAHAM LINCOLNActualizado:

EE.UU. cuenta en la actualidad con diez portaaviones de la clase Nimitz, uno de ellos es el Abraham Lincoln, entregado a la US Navy en 1989. Además, en 2017 fue asignado un portaaviones de una nueva clase, la Gerald Ford, destinada a sustituir a los Nimitz (aún no ha sido desplegado en operaciones).

La fortaleza de un portaaviones reside en su capacidad de proyectar una fuerza aérea a cualquier lugar del mundo, pudiéndose situar siempre en aguas internacionales (a 12 millas náuticas o 22,2 km de la costa).

Abordo del Abraham Lincoln se encuentran unos 6.000 militares, de los cuales la mitad son marinos asignados a tareas del portaaviones y la otra mitad al ala embarcada, cuya misión son los vuelos de las aeronaves, planeamiento de las operaciones aéreas, munición o mantenimiento de los aparatos.

A falta de que el F-35 C sea integrado en los portaaviones estadounidenses, el «rey» de los 18.000 metros cuadrados de cubierta de vuelo es el caza F-18 Hornet o Super Hornet, encargados de atacar posiciones enemigas, bombardear blancos fijados y guerra aérea.

Para despegar desde una cubierta tan corta (333 metros de largo), los pilotos de F-18 necesitan velocidad adicional: la solución es una catapulta, que puede lanzar una aeronave de 27 toneladas de 0 a 240 km/h en tan solo 2 segundos. El aterrizaje, una operación más delicada si cabe, se realizará a través de unos ganchos en la cubierta del portaaviones.

En esta misión de siete meses, el número de aeronaves de que dispone el Abraham Lincoln es de unas 85, según informa el comandante del Grupo de Combate 12 de la US Navy, el contraalmirante John Wade.

La guerra electrónica

Junto a los F-18 de combate, también hay otra variedad de «guerra electrónica», los conocidos como «Growler». ¿Su misión? Interferir comunicaciones del enemigo, confundir radares aéreos y terrestres enemigos, impedir que las baterías antiaéreas enemigos obtengan los datos precisos para disparar y eliminar radares con el uso de armas antiradiación.

Aviones de alerta temprana en el aire E-2C «Hawkeye», utilizados para detectar aeronaves intrusas en el espacio aéreo del despliegue, y aviones de transporte y carga C-2A «Greyhound» son otros tipos de aeronaves del portaaviones.

Por último se encuentran los helicópteros MH-60 R/S «Seahawk», que ofrecen al portaaviones versatilidad, proximidad y aproximación a las costas y objetivos.