La exjefa etarra «Anboto» se enfrenta al primero de sus doce juicios pendientes en España

María Soledad Iparragirre fue entregada por Francia el año pasado tras cumplir allí casi 20 años de prisión

EP

La exjefa de ETA María Soledad Iparragirre, alias «Anboto», y una de las voces del vídeo que anunció la disolución de la banda terrorista, afronta este miércoles el primero de los 12 juicios que tiene pendientes en España, después de que fuera entregada por Francia el año pasado tras cumplir allí casi 20 años de prisión .

En concreto, en este primer juicio Iparragirre se sentará en el banquillo por el asesinato del comandante del Ejército del Tierra Luciano Cortizo mediante la colocación de una bomba en su coche el 22 de diciembre de 1995 en León.

Las acusaciones -Fiscalía, la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) como acusación popular y la familia como acusación particular- piden para ella 122 años de cárcel al situarla como la dirigente de la organización terrorista que habría dado la orden expresa de atentar contra Cortizo, al haber asumido un año antes del crimen la dirección de los comandos «legales» de la banda a los que daba las instrucciones concretas respecto a los objetivos.

Asesinato

Según los escritos de acusación, «Anboto», que ahora tiene 59 años, entregó días antes del atentado al también etarra Sergio Polo, alias «Lur» -condenado por estos hechos a 110 años de cárcel-, material explosivo y éste elaboró el artefacto, una bomba «lapa» formada con una carga explosiva de entre 1.200 y 2.000 gramos de cloratita. La Fiscalía subraya que la jefa de ETA le dio la orden expresa de asesinarlo .

En los días previos al asesinato, Polo se trasladó desde San Sebastián a León, utilizando transporte público, y vigiló al comandante para conocer su desplazamientos en coche. La tarde del 21 de diciembre, colocó la carga explosiva bajo el asiento del conductor del vehículo de Cortizo.

Al día siguiente, el comandante y su hija de 18 años se montaron en el coche y cinco minutos después, tras recorrer 300 metros, explotó el artefacto. El primero falleció, la joven resultó gravemente herida y otras tres personas que en ese momento pasaban por la zona también sufrieron lesiones de diversa consideración, según los escritos consultados por Europa Press.

Causas pendientes

El juicio por el asesinato de Luciano Cortizo es sólo el primero de una larga lista de causas pendientes de la histórica etarra en España y que incluyen desde asesinatos a instrucciones para atentar o entregas de armamento. Además del atentado contra el comandante, está procesada por el crimen de dos agentes en Vitoria el 6 de agosto de 1987 o el del cartero Estanislao Galíndez en 1985.

 También se le relaciona con las instrucciones para atentar contra el Rey Juan Carlos en la inauguración del Museo Guggenheim de Bilbao o por facilitar armamento para una acción criminal contra la oficina del DNI de esta misma ciudad el 13 de enero de 1995, causando la muerte de una persona y dejando herida grave a otra.

 En mayo de 2018, y mientras estaba presa en Francia, fue una de los dos terroristas que puso voz al vídeo en el que ETA anunció su disolución definitiva. El otro terrorista fue José Antonio Urrutikoetxea, alias «Josu Ternera», quien fue arrestado en Francia el año pasado y también está reclamado por la Audiencia Nacional.

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