Fachada de la embajada de Corea del Norte en Madrid - GUILLERMO NAVARRO / Vídeo: La CIA estaba vinculada con el asalto a la embajada de Corea del Norte en Madrid

Corea del Norte apunta al FBI en el caso del asalto a su embajada en Madrid

El Gobierno de Piongyang «está siguiendo todos los rumores sobre la posible involucración en el incidente terrorista del FBI estadounidense»

Madrid Actualizado: Guardar
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Corea del Norte rompió ayer su silencio sobre el asalto a su Embajada en Madrid, perpetrado el pasado 22 de febrero por un grupo de diez individuos liderados, según la investigación de la Policía española, por el mexicano Adrian Hong Chang y el estadounidense Sam Ryu, ambos miembros de un grupo de oposición al régimen norcoreano. Piongyang calificó los hechos como un «grave ataque terrorista» y exigió a las autoridades españolas «una investigación hasta el fondo del incidente» para hallar a sus responsables y llevarlos ante la Justicia. Además, las autoridades de ese país precisaron que seguían con interés los rumores que implican al FBI en los hechos, un dato que la investigación española no tiene acreditado.

La fórmula elegida por Corea del Norte para pronunciarse sobre el espectacular asalto fue un comunicado difundido por el Ministerio de Asuntos Exteriores de ese país, difundido por su agencia estatal, la KCNA: «Un grave acto terrorista -dice la nota- tuvo lugar el pasado 22 de febrero, cuando un grupo armado asaltó la embajada en España de la DPRK (siglas en inglés de República Popular Democrática de Corea, nombre oficial de Corea del Norte), y ató, golpeó y torturó a su personal, y extorsionó su aparato de comunicación», informa Efe.

«Vulneración de soberanía»

«La intrusión en una misión diplomática, su ocupación y el acto de extorsión constituyen una grave vulneración de la soberanía de un Estado y una flagrante violación de la ley internacional, y actos de este tipo nunca deben ser tolerados», continúa el comunicado. Piongyang «está siguiendo todos los rumores (...) sobre la posible involucración en el incidente terrorista del FBI estadounidense y de un cuerpo anti-DPRK», añade la nota, en la que se precisa que este país espera que las autoridades españolas «lleven a cabo una investigación del incidente hasta el fondo de forma responsable con el objetivo de llevar a los terroristas y a quienes están detrás de ellos ante la justicia en conformidad con la ley internacional relevante». Corea del Norte «aguardará pacientemente al resultado» de dicha investigación.

La Policía española ha logrado identificar a siete de los implicados en el ataque y considera además que el móvil del mismo fue doble: por una parte los instrusos intentaban conseguir información confidencial sobre el programa nuclear de Corea del Norte y por otro captar al encargado de negocios de la Embajada, al que incluso ofrecieron un traslado con su familia a un país seguro.

Uno de los episodios más oscuros en todo este asunto fue la actuación del FBI, que cinco días después del asalto recibía la información obtenida en el asalto de manos de los responsables del mismo. Sin embargo, no informó de esta circunstancia a la Policía española hasta el 19 de marzo, cuando los investigadores ya tenían muy avanzadas las pesquisas. Este hecho provocó malestar a las autoridades españolas, que consideran que hubo una cierta deslealtad en esta actuación.

En cuanto al grupo opositor que perpetró el asalto, la organización Cheollima Civil Defense (CCD) fue la que lo reivindicó la semana pasada en su página web. Días despúes anunciaba que cesaba sus actividades y que cambiaba su nombre a Free Joseon (Corea Libre). La justificación es que, según dicen, el auto en el que el juez José de la Mata levantaba el secreto de sumario de este asunto revelaba información sensible sobre algunos de los autores del ataque.

Los asaltantes no dudaron en sacarse fotografías y grabarse en vídeo para demostrar que en efecto habían penetrado en la embajada. Tras los hechos huyeron de inmediato a través de la frontera con Portugal. El golpe fue planeado al milímetro y empezó a prepararse en junio de 2018.