Pablo Iglesias, ayer en Valladolid - DE LAS HERAS
Elecciones Generales

Elecciones generales 2019El líder de Podemos agita el voto del miedo «para frenar a la extrema derecha»

Iglesias ofrecerá su dimisión si el partido tiene un mal resultado

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MadridActualizado:

En Unidas Podemos los presentimientos son positivos y la sensación es de alivio. Durante la primera etapa de la campaña la asistencia a los actos no cumplió con las expectativas y el partido no consiguió elevar la curva. Por ello, fiaron la remontada al sprint final y a los debates de RTVE y Atresmedia. Y, según dicen en su entorno, el secretario general, Pablo Iglesias, ha conseguido en ambas citas «conectar con los ciudadanos» con intervenciones que, sostienen, atraerán a la bolsa de electorado indeciso.

El promedio de los sondeos vaticina unos resultados demoledores para Unidas Podemos y les arrastra hasta la cuarta o la quinta posición. La última encuesta de GAD3 para ABC apunta, de hecho, a un «sorpasso» de Vox. En este contexto, todos los movimientos que dieron hasta ayer estuvieron orientados a embriagar al votante indeciso e Iglesias trabajó más para taponar fugas y no seguir perdiendo apoyos que para ganarlos.

El voto útil que ha estado agitando con fuerza el candidato-presidente, Pedro Sánchez, durante toda la carrera electoral no solo penalizó a Podemos en los índices demoscópicos, sino que también les obligó a modificar su estrategia. «No se necesita una presunta radicalidad para convencer», explicó a ABC una candidata del partido al Congreso, al hilo de una conversación sobre el traje de moderación y mesura que vistió Iglesias en los duelos contra los tres primeros espadas.

Saben que la narrativa de «el cielo se toma por asalto y no por consenso», que esgrimían hace cinco años, no calará en los que reflexionan hoy sobre si mañana coger la papeleta socialista o la morada. Es decir, quieren atraer a ese nicho de centro-izquierda que no acaba de inclinarse por Sánchez ni por ellos.

No se fían del PSOE

A pesar de haber evitado mencionar en la campaña y en los debates al partido liderado por Santiago Abascal, ayer durante un mitin en Valladolid Iglesias buscó el golpe de efecto final y agitó el voto del miedo para frenar a Vox. «Es a través de la protección de los comunes como se frena a la extrema derecha. El problema es que no todos dan las mismas garantías», aseguró el líder de Unidas Podemos, según recogió Efe, en referencia al candidato-presidente. Luego, al igual que hizo en los debates, Iglesias se erigió cómo la «única» alternativa progresista en España que podría pararle los pies a Abascal. Según explicó, habrá muchas «sorpresas» mañana porque «la gente progresista y también mucha gente que pensaba ir a votar a Sánchez» no ven en él un seguro fiable para después del 28-A.

La formación cerró la campaña en un mitin de cercanía en el Auditorio al aire libre del Parque Lineal del Manzanares (Madrid). Allí, Iglesias siguió «machacando» con las ideas clave de las dos últimas semanas. Hasta el último minuto el número uno de Unidas Podemos recordó que sin ellos en La Moncloa el PSOE no podría liderar un gobierno progresista porque está sometido a presiones externas e internas. «¿Por qué el PSOE no dice que no va a llegar a un acuerdo con Ciudadanos? Porque es evidente que los poderes económicos y viejos sectores del PSOE van a apostar por ese acuerdo», expresó ayer Iglesias. Celebran desde el día de los debates que la ambigüedad del PSOE, al no aclarar si pactará o no con Ciudadanos, les está ayudando a recabar votos. En el partido no consideran que las palabras de Pedro Sánchez -«No está en mis planes pactar con un partido que ha puesto un cordón sanitario al PSOE»- sean una garantía suficiente.

Lejos quedó el «sorpasso» al PSOE que pretendían en 2016: ahora la formación quiere tener fuerza suficiente para ser la llave de un Gobierno socialista. Durante toda la recta final, y pese a los malos sondeos, han mantenido viva la posibilidad de poder exigirle a Sánchez entrar en La Moncloa si necesita de su apoyo en la investidura.

El secretario general de Podemos se subió al escenario de cada acto y sorprendió a los asistentes leyendo una edición de bolsillo de la Constitución española. La pretensión ha sido recordar que por muy «constitucionalistas» que se hagan llamar Partido Popular y Ciudadanos solo apelan al artículo 155 como solución para el conflicto soberanista de Cataluña. El resto del contenido, asegura, parece que no lo conocen. «¿Habéis visto que últimamente ya no dicen tanto que son constitucionalistas?», expresó ayer Iglesias. «El artículo más patriótico de la Constitución no es el 155, sino el 128, que dice que toda la riqueza de un país está subordinada al interés nacional» y no se está cumpliendo, continuó explicando.

Relevo de liderazgo

Iglesias también se enfrenta mañana al reto personal de tener que ceder su puesto si los resultados no cumplen unos mínimos. Las encuestas les dan una media de intención de voto del 12,8 por ciento y en los últimos comicios lograron el 21. «Cuando un resultado es malo uno tiene que poner su cargo a disposición del partido», admitió el propio Iglesias esta semana en RNE. Desde hace meses planea sobre el partido la sombra de un relevo de liderazgo y ya la número dos, Irene Montero, advirtió hace unas semanas que «pronto» la Secretaría general de Podemos la liderará una mujer.