Los representantes de los partidos han coincidido en señalar que España no tiene futuro si no apuesta más por la Ciencia
Los representantes de los partidos han coincidido en señalar que España no tiene futuro si no apuesta más por la Ciencia - INÉS BAUCELLS

Los partidos políticos se comprometen a firmar el Pacto de Estado por la Ciencia que nunca llega

Los grupos con representación parlamentaria han expuesto las líneas de su política científica en un debate electoral celebrado ante investigadores y representantes de las universidades

Han coincidido en la necesidad de combatir la burocratización de la Ciencia y aumentar el presupuesto destinado a investigación, pasando del 1,2 actual al 2% del PIB

MADRIDActualizado:

Los representantes de los principales partidos políticos han celebrado hoy el debate «Las políticas científicas en el centro de las políticas públicas», en el que han participado también representantes de universidades e importantes investigadores, para discutir su visión sobre política científica, con la vista puesta en las elecciones del 28 de abril.

En el acto, celebrado en Madrid, todos los políticos han estado de acuerdo en tres puntos esenciales: en que España no tiene futuro si no apuesta más por la Ciencia, en que hay que combatir la burocratización que le aflige, aumentar el presupuesto destinado a investigación, pasando del 1,2 actual al 2% del PIB, y, por último, la importancia de alcanzar un pacto de estado por la Ciencia, para evitar la inestabilidad de los vaivenes políticos. Todos ellos también se han mostrado de acuerdo en resaltar que España tiene una «Administración del siglo XIX» y lo inconveniente de que se destinen fondos de cohesión de la Unión Europea, como FEDER, a financiar proyectos estatales de investigación.

El debate ha contado con la asistencia de los partidos que tienen representación en el Congreso de los Diputados: PSOE, PP, Podemos, Cs y ERC. Y ha estado organizado por la Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE), la Federación de Asociaciones Científico Médicas de España (FACME), la Alianza de Centros Severo Ochoa y Unidades María de Maeztu (SOMMa), el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la CRUE. También han asistido personalidades del mundo de la investigación y las universidades, como María Blasco, Mariano Barbacid, Miguel Ángel Álamo, Jesús Marco, Julián Garde, José Manuel Pingarrón o Aurelia Modrego.

Junto al acuerdo sustancial entre los representantes de los partidos, entre los asistentes al debate ha flotado una combinación de escepticismo, hartazgo y ánimo constructivo.

En primera fila, Nazario Martín, presidente en funciones de la COSCE, y su sucesora, Perla Wahnón. Detrás, el resto de participantes en el debate
En primera fila, Nazario Martín, presidente en funciones de la COSCE, y su sucesora, Perla Wahnón. Detrás, el resto de participantes en el debate - COSCE

En este sentido, Fernando Carballo, el presidente de la FACME, ha proclamado: «Los científicos hemos salido de la zona de confort. Ya no nos da igual lo que pase en este país. Queremos marcar la agenda política». En la misma línea, el presidente de la COSCE, Nazario Martín León, ha dicho a ABC: «Es el momento de que el mundo de la Ciencia dé un paso adelante y de que digamos públicamente que estamos aquí. Que ya no basta con que se digan cosas. Creo que es el momento de exigir».

Escepticismo entre los científicos

Martín ha destacado el acuerdo existente entre los políticos: «En el debate ha quedado claro que hay un consenso a favor de la Ciencia y que se entiende su importancia». Pero ha apostillado: «Ahora la cuestión es demostrarlo». En esta misma línea, Aurelia Modrego ha confesado que al escuchar las palabras de los políticos se ha sentido como Alicia en el País de las Maravillas, y se ha cuestionado por qué todavía no se ha firmado un pacto de estado si todos están de acuerdo en hacerlo.

Mariano Barbacid ha preguntado a los representantes políticos si los presidentes de sus respectivos partidos, así como sus encargados de Hacienda y Economía, «tienen interiorizado que sin Ciencia España no puede ser un país de primer orden», a lo que todos han respondido afirmativamente. Por su parte, Modrego ha reflexionado: «Si la Ciencia es tan importante, ¿por qué no aparece en los problemas electorales y por qué no os ponéis de acuerdo?». Y ha añadido: «Sin Ciencia España no tiene futuro, y estaremos condenados a ser esclavos de tecnologías e ideas venidas de fuera».

El presidente de la COSCE ha urgido a un «drástico cambio de rumbo», que pasaría porque los dirigentes apoyasen cuatro puntos esenciales, ya expresados en el Manifiesto por la Ciencia de la COSCE: firmar un Pacto de Estado por la ciencia, poner en marcha, de forma efectiva, la Agencia Estatal de Investigación, introducir la Ciencia en la agenda política a través de entidades que asesoren a las administraciones políticas, y reconocer el protagonismo y la responsabilidad que la Ciencia debe ejercer en la gestión política.

Para la COSCE, además, la desaparición del Ministerio de Ciencia no es una opción. Según ha dicho Nazario Martín: «Este se debe mantener en cualquier caso. Y desde ahí estructurar y organizar el resto del sistema, consiguiendo que la ciencia permee el mundo de la política y logrando que las decisiones del Parlamento sean más acertadas. Los políticos deben ser políticos y dejarse asesorar por científicos».

PP: Más participación privada

En representación del PP, el secretario nacional de Medio Ambiente, Alberto Casero, ha abogado «de una vez por todas» por poner en marcha, si su partido gobierna, «normas que favorezcan la colaboración público-privada», que se recogerían en una ley de mecenazgo que considerase a la ciencia como un «eje básico» para el crecimiento del bienestar y facilitase a las grandes empresas donar fondos a la investigación a cambio de incentivos y ventajas fiscales.

También ha reconocido la necesidad de firmar un Pacto por la Ciencia, para conseguir que haya «un presupuesto permanente, haya o no haya cambios de gobierno» y que es clave que Hacienda «entienda la excepcionalidad de la Ciencia» y que se adopte una estrategia nacional: «No hay otra manera. La alternativa es formar pequeños reinos de taifas».

PSOE: Ministerio de Ciencia

Juan José Moreno, portavoz del Grupo Socialista de Educación, Universidades e Investigación de la Asamblea de Madrid, ha reconocido que la Agencia Estatal de Investigación «no está cumpliendo con las expectativas» que se depositaron en ella, a causa de la escasez de medios y personal, que recientemente ha provocado que más de 7.000 proyectos de investigación queden en vilo, que se ha comprometido a paliar si el PSOE sigue gobernando.

En relación con la burocracia, ha considerado que es cierto que «la Ciencia no puede gestionarse como la construcción de una carretera», y que es así como la Administración lo hace actualmente. Además ha resaltado la importancia de elaborar un modelo de financiación más estable en las universidades, de las que depende el 65 % de la actividad científica en España. Por último, ha dejado claro que en el caso de que su partido ganase las elecciones seguiría existiendo un Ministerio de Ciencia.

Unidas Podemos: Protección a investigadores

Por parte de Unidas Podemos, la coordinadora del área estatal de Políticas Científicas e I+D+i, Gemma Heras-Juaristi, ha reconocido que, aunque todos los partidos «estamos de acuerdo en lo esencial», sigue existiendo «el problema del cómo». Según ha recalcado, Podemos aboga por un pacto de Estado que no solo afecte a tener un presupuesto estable y plurianual, sino que tenga objetivos más ambiciosos. Ha subrayado que «Hacienda no entiende las especificidades de las OPIs», y la «importancia de que los presupuestos destinados a Ciencia se ejecuten al 100%».

Heras-Juaristi ha hecho hincapié en la necesidad de «cuidar a quienes investigan», lo cual significa adoptar medidas que den estabilidad a todos aquellos que hoy están en situación «precaria» en los centros de investigación, además de confeccionar y poner en marcha un estatuto específico que cubra todas las etapas de estos profesionales a lo largo de su carrera. También ha propuesto incentivar la inversión por parte de empresas y ha mencionado un plan de choque para revertir la salida de jóvenes investigadores: «Tenemos claro que sin Ciencia no hay futuro y que debemos cambiar el modelo», ha resumido.

Ciudadanos: eficiencia y startups

Irene Rivera, portavoz en la Comisión de Ciencia, Innovación y Universidades de Ciudadanos en esta legislatura, ha resaltado la importancia de que «el 100 por ciento» de lo que se presupuesta para investigación se ejecute, lo cual pasa por reformar un sistema actual que «no se fía del investigador», quien se ve obligado a «justificar continuamente» lo que está haciendo.

La representante de Cs también ha defendido una ley de startups y la creación de un repositorio de comunicaciones científicas en el que tengan cabida, en abierto, todas las que se elaboran en cualquier centro de la geografía nacional, sea de titularidad estatal o autonómica.

ERC: un pacto de la Ciencia con el Estado

Por último, Joan Olóriz, el portavoz en la Comisión de Ciencia, Innovación y Universidades de ERC en la presente legislatura, ha explicado que la respuesta a los problemeas de la Ciencia «está en nosotros» y no solo en la clase política. Según él, todo depende de la capacidad de peso y de influencia que los científicos puedan ejercer, lo que también depende del conocimiento que la sociedad tenga sobre la Ciencia. Y apostilló: «Creo que hay una masa crítica entre los científicos suficiente como para pesar en el mundo de la política».

Además, Olóriz ha considerado que lo que se necesita no es tanto un Pacto de Estado por la Ciencia sino «un pacto de la Ciencia con el Estado». Según ha explicado, sería más ágil debatir una ley que firmar tal Pacto de Estado. Además, ha propuesto buscar «un instrumento burocrático que facilite y no dificulte la investigación», puesto que ahora la Administración no tiene en cuenta las peculiaridades de la Ciencia, según él. Por último, ha resaltado el valor de la Ciencia, «que es fundamental para la economía y la justicia social» y que es una «fuente de conocimiento muy útil para solucionar problemas complejos».

A pesar de todo, el presidente de la COSCE, Nazario Martín, ha reconocido que la Ciencia aún no está en la agenda política: «Lo creeré cuando vea a los candidatos diciendo cuál es la Ciencia que quieren para su país». Por ahora, ha añadido, «lo que ocurre es que el Ministro de Hacienda es el malo de la película, cuando en realidad hace lo que le dice el presidente del Gobierno». Y, ha concluido: «Aqúi todos han dicho que sus presidentes están a favor de la Ciencia. Ahora queda el pequeño matiz de demostrarlo».