Imagen del primer lanzamiento de un cohete Falcon Heavy, este martes - EFE

La explosión que no se vio en el despegue del Falcon Heavy y que costó millones

La compañía Space X hizo historia ayer al lanzar el cohete más potente desde el programa Apollo y al demostrar que es reutilizable. Sin embargo, uno de los componentes, el núcleo central, se estrelló en el mar

MADRIDActualizado:

El lanzamiento del cohete súperpesado Falcon Heavy de ayer fue histórico. Con su éxito, la compañía Space X de Elon Musk logró lanzar al espacio el cohete más potente desde el Saturn V, del programa Apollo a la Luna, y confirmó que una empresa privada ha sido capaz de desarrollar un inmenso cohete sin apoyo gubernamental, lo que es un pistoletazo de salida para una carrera espacial privada. Pero aparte de todo esto, el lanzamiento de ayer confirmó que su enorme cohete reutilizable funciona, y que por ello es capaz de abaratar el coste de las misiones al espacio.

El Falcon Heavy tenía que demostrar que, efectivamente, era reutilizable. Para ello, los tres cohetes de la primera fase, los bloques de motores que están anclados en la parte inferior y que son los que le permitieron ascender desde tierra, debían aterrizar después de su vuelo. En efecto, con una precisión hipnótica, los dos cohetes laterales se posaron en dos plataformas terrestres, LZ-1 y LZ-2, en Cabo Cañaveral, Florida, tan solo unos minutos después del lanzamiento. Sin embargo, el cohete inferior central, que debía posarse en la plataforma «Of course I still love you», sobre el Atlántico, se perdió en medio de la misión.

Un Elon Musk con aspecto cansado, recordó además que el automóvil no es más que un coche normal, y que no tiene materiales hechos a prueba del espacio, ni ningún tipo de sistema para ayudar a los astrónomos aficionados a encontrarlo: «Es solo un coche normal», dijo. «Es estúpido y divertido, pero creo que este tipo de idioteces divertidas son importantes...», añadió, antes de reflexionar sobre el enorme interés que habían despertado las imágenes del descapotable.

«Esto va a estar en el espacio durante millones o miles de millones de años. Quizás será descubierto por alguna civilización alienígena, y estos dirán, "pero, ¿qué demonios? ¿Qué hacen estos tíos? ¿Son adoradores de este coche?". Creo que todo esto les confundirá mucho», bromeó.

Según los cálculos de Space X, el Tesla viajará a una velocidad de 11 kilómetros por segundo (39.600 kilómetros por hora) y llegará a su máximo acercamiento a Marte en un plazo de unos seis meses.

Próximos movimientos de Space X

En respuestas a los periodistas, Elon Musk habló de lo próximo. Explicó que se el desarrolo del Falcon 9 y del Falcon Heavy están casi finalizados y que pronto la compañía pasará a desarrollar otro cohete, el BFR (de «Big Falcon Rocket»). Dijo que en el plazo de cinco años este cohete, aún más potente, será el que lleve humanos a Marte y a la Luna, y que también será capaz de emprender con eficacias misiones interplanetarias.

El Falcon Heavy es capaz de hacerlo, pero este no es, de momento, su propósito. Sus tareas próximas serán llevar satélites más pesados a la órbita y quizás robots de grandes dimensiones a Marte o incluso a planetas más lejanos, como Júpiter o Saturno, y a sus respectivas lunas. «El Falcon Heavy puede hacer llegar sondas a Plutón», dijo. Musk también explicó que Space X ya tenía varios acuerdos con empresas privadas para usar el Falcon Heavy, aunque no aclaró cuáles.

Al mismo tiempo, la compañía está ultimando el diseño de la cápsula Dragon, que ahora envía cargas a la Estación Espacial Internacional, y que más adelante podría llevar tripulantes. Space X también ha desarrollado un traje espacial. Justo la prenda que viste Starman, el maniquí a bordo del descapotable, en su viaje hacia las estrellas.