La iluminación navideña de Bahnhofstrasse, una de las calles más comerciales de Zúrich
La iluminación navideña de Bahnhofstrasse, una de las calles más comerciales de Zúrich - ROGER BITTEL | TURISMO DE ZÚRICH

SUIZAZúrich: la ciudad donde cada día de diciembre parece un cuento de Navidad

Un viaje a la capital financiera de Suiza, donde las calles, los mercadillos y la decoración invitan a disfrutar la emoción de estas fiestas

ZÚRICHActualizado:

Zúrich es, quizás, la ciudad más popular de Suiza. Y es, sin duda, la más populosa (casi 400.000 habitantes). En ella también se registra la mayor parte de la actividad financiera del país. Pero no es su capital. Berna, sí; cuyos Alpes pueden verse en días soleados, perfectamente definidos (y nevados cuando la climatología también lo propicia), desde Zúrich.

En Zúrich no «es» más invierno que en otras partes de Europa o del mundo. Aunque cualquiera que tenga programado viajar próximamente a la ciudad puede pensar que la Navidad se ha adelantado en el centro del continente. Vayas donde vayas, y hasta la víspera de Nochebuena, la decoración y el ambiente navideño acompañan tus pasos por Zúrich; sobre todo si transitas por una de sus vías principales, Bahnhofstrasse.

Un consejo antes de que sigas leyendo: te va a compensar adquirir un abono para moverte por la ciudad (transfer desde el aeropuerto, tranvías, barcos) y conseguir descuentos en museos y restaurantes. Puedes consultar cuál se adapta más a tus necesidades aquí.

1. Mercadillos de Navidad

Mercadillo situado en Sechseläutenplatz, plaza próxima a la Ópera, conocido como «El pueblecito de la Navidad»
Mercadillo situado en Sechseläutenplatz, plaza próxima a la Ópera, conocido como «El pueblecito de la Navidad» - TURISMO DE ZÚRICH

Zúrich cuenta con distintos mercadillos navideños repartidos por la ciudad. Dos de los más grandes y vistosos se localizan, respectivamente, dentro de la estación de tren y frente al edificio de la Ópera. (Sechseläutenplatz). Si te encuentras en este último y te cansas de probar comida o de comprar artículos necesarios o que se te antojan como tales, siempre puedes parar y patinar en la pista que está al lado.

2. The Singing Christmas Tree

The Singing Christmas Tree es una tradición recuperada hace dos décadas
The Singing Christmas Tree es una tradición recuperada hace dos décadas - SAMUEL TRÜMPY | TURISMO DE ZÚRICH

Desde hace 20 años, durante el Adviento, distintos coros locales de Zúrich, integrados tanto por niños como por adultos, así como por profesionales o aficionados a la música, entonan villancicos conocidos o creados especialmente para hacer más amena la espera hasta la celebración oficial de la Navidad.

«The Singing Christmas Tree» consiste en un escenario que se sitúa en la actualidad en una de las plazas más próximas a la estación de tren (Werdmühleplatz). Sobre él se levanta una estructura con forma de árbol en la que cada miembro del coro ocupa un puesto, ataviado, eso sí, con una prenda de abrigo verde y un gorro y bufanda rojos para evitar romper la homogénea apariencia navideña de este «árbol cantor».

Puedes consultar los horarios de las actuaciones, que normalmente suelen ser dos al día hasta el 23 de diciembre, aquí.

3. Illuminarium

Illuminarium
Illuminarium - TURISMO DE ZÚRICH

El Museo Nacional de Zúrich (Museumstrasse, 2) se ilumina cuando la ciudad se oscurece en esta época del año. Desde mediados de noviembre y hasta el último día de diciembre si te adentras en él y alcanzas su patio podrás asistir (a partir de las cinco de la tarde) a un espectáculo de luces y sonido que al principio puede resultar desconcertante, pero que al final cobra total sentido. Los niños son los que más disfrutan del argumento ideado cada año para proyectarse sobre las fachadas de este edificio que alberga objetos y exposiciones que cuentan, por ejemplo, cómo vivían los suizos hace un siglo.

4. Tren de Papá Noel

Märlitram, el tranvía de los cuentos
Märlitram, el tranvía de los cuentos - TURISMO DE ZÚRICH

Los padres con niños (hasta 10 años) pueden tomar en la plaza Bellevue un tren muy especial y fácilmente identificable por su tamaño más pequeño, su color rojo intenso y su decoración navideña. El «conductor» es Papá Noel y los «revisores» que le acompañan son ángeles. El trayecto es corto, pero suficiente para ver el centro histórico de Zúrich.

5. Comida tradicional

Zürcher Geschnetzeltes con rosti
Zürcher Geschnetzeltes con rosti - ELISABETH REAL | TURISMO DE ZÚRICH

El menú del restaurante Oepfelchammer (Rindermarkt, 12) incluye uno de los platos más típicos de la gastornomía suiza: estofado de ternera (Zürcher Geschnetzeltes) con patatas ralladas y gratinadas (rosti).

No obstante, fuera de carta también ofrece algo muy apetecible, al menos para los más atrevidos o en forma de la mesa. Sus responsables lo han bautizado como «Balkon Probe». La prueba en sí consiste en alcanzar sin ayuda de otra persona o elemento del salón una de las vigas de madera horizontales del techo. A continuación, el comensal debe arrastrarse hasta la viga más próxima. Desde esa posición, y tras haber puesto su columna prácticamente en perpendicular con el suelo, tiene que beberse, sin derramar una gota, la copa que le servirá uno de los camareros. Si lo consigues (en alguno de los tres intentos), tallan tu nombre en la pared de la sala donde has dejado boquiabiertos a propios y extraños.

De vuelta al hotel, seguro que duermes como un lirón.

6. Iglesias

Grossmünster
Grossmünster - CHRISTIAN BEUTLER | TURISMO DE ZÚRICH

Tres lugares que no se pueden dejar de visitar en Zúrich son Fraumünster Kirche, cuyos vitrales son obra del pintor francés Marc Chagall; St. Peter Kirche, cuya torre alberga el reloj más grande de Europa, y Grossmünster, desde donde se pueden otear los tejados del casco histórico, el lago de la ciudad e incluso las cumbres de los Alpes (antes tienes que subir los 187 peldaños que separan la nave de la iglesia de la plataforma panorámica de una de sus dos torres).

7. ¿Y si llueve?

Zoo
Zoo - ELISABETH REAL | TURISMO DE ZÚRICH

Callejear con lluvia no parece el mejor plan si no se está acostumbrado a desplazarse con paraguas. Para ese día que toca calzarse las botas, lo mejor es aprovechar e irse a marcar goles al Museo de la FIFA (Seestrasse, 25). Además puedes celebrar tus tantos imitando los «bailes» de tus jugadores favoritos y comprobar después cuán cerca han estado tus movientos de los suyos. También te puedes plantar en los estadios de Maracaná (Brasil) o Wembley (Inglaterra), por ejemplo, por «arte de magia» o descubrir cuánto sabes de fútbol con un trivial sobre este deporte. Y, por supuesto, puedes gastar la batería de tu móvil tomándote selfies junto a la Copa del Mundo.

El zoo de Zúrich (Karl-Schmid-Strasse, 4) también es muy interactivo. Puedes acercarte a más de 1.500 especies de animales -algunas de ellas en peligro de extinción- a través de paneles informativos táctiles en distintos idiomas, vídeos y audios. Una de sus instalaciones más impresionantes es «Masoala Madagascar», que traslada al centro de Europa un pedacito de este Parque Nacional africano. Aves, murciélagos, camaleones y lemures se mueven con libertad entre tanta frondosidad mientras tus ojos les siguen y tu cerebro te recomienda quitarte el abrigo (21ºC).

8. James Joyce

Tumba de James Joyce
Tumba de James Joyce - TURISMO DE ZÚRICH

Durante la Segunda Guerra Mundial, James Joyce consiguió asilo para él y su familia en Suiza. El escritor irlandés había visitado con anterioridad Zúrich porque había encontrado aquí un buen oftalmólogo, así que decidió establecerse en la ciudad.

La escultura de bronce que reposa sobre su tumba en el cementerio de Fluntern (muy próximo al zoo), precisamente, le representa en sus años maduros, con sus característicos anteojos, mientras pensativo, sentado en una piedra, sostiene un libro con la mano.