Europa borra parcialmente el bloqueo geográfico y permite comprar online productos desde cualquier país

Los expertos califican las nuevas normas de «positivas para los consumidores», pero se quedan fuera excepciones tan importantes como los servicios audiovisuales y los contenidos protegidos por derechos de autor, con lo que servicios tan populares como Netflix seguirán teniendo restricciones locales

MADRIDActualizado:

Más accesible, más abierto y con ventajas para el consumidor, pero con importantes excepciones. El Parlamento Europeo ha aprobado este martes un informe en el que apoya la eliminación de los obstáculos establecidos en las compras a través de internet procedentes de estos estados miembros. Se trata de la práctica denominada «geo-blocking» o «bloqueo geográfico», que el organismo califica de medidas «injustificadas».

Con los votos a favor de 557 eurodiputados, 89 en contra y 33 abstenciones, las nuevas reglas permitirán a los consumidores elegir desde qué página desean realizar la compra sin ser redirigidos a otra web o incluso bloqueados debido a su nacionalidad, lugar de residencia o localización. Unas futuras medidas encaminadas no solo a acabar con las trabas geográficas en las transferencias por internet, sino también a sentar la obligatoriedad de ofrecer precios similares entre los estados miembros.

Las normas entrarán en vigor a los nueve meses de la publicación del boletín oficial de la Unión Europea y deberán ser ratificadas por los diferentes parlamentos de cada estado. Pese a que se quedan fuera excepciones tan importantes como los servicios audiovisuales, los contenidos protegidos por derechos de autor (música, libros, videojuegos) y los transportes, la futura normativa cubre productos y servicios de gran consumo como las entradas a espectáculos y parques de ocio, las estancias hoteleras y el alquiler de vehículos. Pero la medida no abarca todo el arco de opciones, dado que servicios tan populares como Netflix seguirán teniendo restricciones locales.

«Este cambio resulta positivo para los consumidores, dado que se elimina un trato diferenciado basándose exclusivamente en el origen del consumidor»

«Este cambio resulta positivo para los consumidores, dado que se elimina un trato diferenciado basándose exclusivamente en el origen del consumidor. Pensemos en multitud de servicios en los que bastaba con simular acceder desde otro país para tener acceso a ofertas diferenciadas. Estas diferencias no resultan aceptables en un marco que busca establecer un mercado común dentro de la Unión Europea», apunta Sergio Carrasco, expeto en derecho digital de Fase Consulting, en declaraciones a este diario. A su juicio, «el precio es una de sus vertientes, pero también alcanza a otros factores como el lugar de emisión de la tarjeta. Lo que se busca es tratar igual al cliente, con independencia de su origen concreto».

Con la aprobación de las nuevas políticas, los vendedores de productos «deberán tratar igual a los clientes» de otro país de la Unión Europea que a los clientes locales, es decir, «ofrecerles el mismo precio así como idénticas condiciones de venta». A su vez, también quedará prohibido ofrecer un trato diferente al comprador debido al lugar de emisión de su tarjeta de crédito o débito. Los métodos de pago aceptados, no obstante, seguirán siendo una decisión del vendedor, pero éste «no podrá rechazar una marca específica de una nacionalidad determinada».

«Desafortunadamente, los legisladores europeos han fallado a la hora de hacer frente al geo-bloqueo para contenido audiovisual como deportes, películas o música y libros electrónicos», señala a EFE la directora general de la organización de consumidores europea (BEUC), Monique Goyens. Pese a todo, esta experta cree la nueva normativa significa «un primer paso adelante» y se mostró satisfecha que los servicios ahora exceptuados sean revisados en un periodo de dos años.

En la actualidad, el 63% de las páginas webs no permite a los usuarios realizar compras desde otro país de la UE, según los datos de la Comisión Europea. Este bloqueo geográfico se produce con más asiduidad en la compra de electrodomésticos, mientras que en el ámbito de los servicios, afecta en mayor medida a las reservas del sector del ocio, como las entradas de eventos deportivos. Las medidas aprobadas pueden, de esta forma, contribuir a aumentar el consumo, dado que únicamente el 15% de los usuarios compra online en otro país de la Unión Europea, mientras que el 8% de los comerciantes realiza ventas transfronterizas.