Internacional

El ultraderechista Wilders defiende ante un tribunal la expulsión de marroquíes de los Países Bajos

El líder de la formación holandesa antiinmigración Partido por la Libertad ha declarado ante el juez que «no es un racista» y que aquellos que pretendan acallar sus opiniones tendrán que matarlo primero

El líder de la formación holandesa antiinmigración Partido por la Libertad, Geert Wilders, este miércoles en un tribunal de Schiphol, en los Países Bajos
El líder de la formación holandesa antiinmigración Partido por la Libertad, Geert Wilders, este miércoles en un tribunal de Schiphol, en los Países Bajos - REUTERS
REUTERS/EP Amsterdam - Actualizado: Guardado en:

El líder de la formación holandesa antiinmigración Partido por la Libertad, Geert Wilders, ha manifestado este miércoles ante el juez en el marco de un juicio por discriminación racial que «no es un racista» y que aquellos que pretendan acallar sus opiniones tendrán que matarlo primero. «No soy un racista y mis seguidores tampoco lo son», ha indicado Wilders. «No hablo únicamente por mí, mi voz es la de muchos. En el nombre de aquellos ciudadanos holandeses te insto a absolverme, a absolvernos», ha añadido. Sin embargo, no se ha arrepentido de sus anteriores declaraciones. Por el contrario, se ha reafirmado y ha matizado: «Instar a que haya menos marroquíes en Países Bajos no es hacer un llamamiento al genocidio sino a expulsar a aquellos criminales que tengan la doble nacionalidad».

El líder de Partido por la Libertad también ha insistido en la necesidad de que se refuercen las políticas de inmigración y que se lleven a cabo «medidas de repatriación voluntaria». Wilders ha instado a los jueces a no convertirse en marionetas del Gobierno, que según el ultraconservador sólo intenta acallar a los miembros de la oposición. «Cualquiera que pretenda detenerme tendrá que matarme primero», ha afirmado.

La formación de Wilders cuenta aproximadamente con los mismos apoyos que el conservador Partido Popular por la Libertad y la Democracia (VVD) del primer ministro, Mark Rutte, de cara a las elecciones parlamentarias que tendrán lugar en 2017, según una encuesta. Wilders, que se hizo con más de un millón de votos en 2012 y podría duplicar sus apoyos de cara a 2017, ha aseverado que más del 40 % de la población está de acuerdo con su opinión sobre los marroquíes, que suponen el 2 % de la demografía holandesa.

Las restrictivas opiniones políticas sobre inmigración de Wilders, que se enfrenta a cargos por discriminación, racismo e incitación al odio por haber insistido en la necesidad de reducir el número de marroquíes en Países Bajos, han reconfigurado la agenda política del país. La Fiscalía, que ha negado que el juicio esté relacionado con el Derecho a la libertad de expresión, tal y como ha manifestado Wilders, ha solicitado que el político pague una fianza de 5.000 euros.

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