REUTERS

Trump se compromete a evitar la pérdida de empleos en China

El presidente trabajará con Xi Jinping para salvar al gigante de lo móviles chino ZTE

CORRESPONSAL EN NUEVA YORKActualizado:

Desde antes de entrar en política, y mucho más como candidato a la Casa Blanca, Donald Trump ha dedicado años a señalar a China como causante de la pérdida de cientos de miles de puestos de trabajo en EE.UU. Su ascenso a la presidencia se basó en buena parte en su lema «América primero», que prioriza los intereses del país -empezando por los económicos- en su política exterior.

Todo ello hace muy sorprendente el mensaje en Twitter con el que se desmarcó ayer, en el que se comprometía a ayudar a una gran empresa china de teléfonos móviles a recuperar su viabilidad y evitar que sus trabajadores sufran. Ha pasado de criticar que China «roba» puestos de trabajo a EE.UU., a preocuparse por los empleos de su gran enemigo económico.

«El presidente Xi y yo estamos trabajando juntos para conseguir que la enorme compañía china de teléfonos ZTE recupere sus operaciones», dijo sobre homólogo chino. «Se han perdido demasiados empleos en China. El Departamento de Comercio ha recibido instrucciones para lograrlo».

ZTE, el cuarto productor mundial de móviles, anunció la semana pasada que se veía forzada a parar sus principales operaciones por la presión de las autoridades de EE.UU. El año pasado, la Administración Trump impuso una multa de 1.200 millones de dólares a la empresa por violar sanciones sobre comercio con Irán y Corea del Norte. Parte del acuerdo incluía la sanción a ejecutivos involucrados en esas operaciones, algo que ZTE no cumplió. Por ello, EE.UU. prohibió el envío de chips y microprocesadores al fabricante, lo que le ha dejado de hecho sin capacidad de poder producir sus teléfonos.

La decisión de revivir a ZTE podría estar dentro del complejo juego de negociaciones comerciales y políticas entre China y EE.UU. Ambos países viven una escalada de tensión económica después de la decisión de Trump de imponer tarifas al acero y el aluminio, a lo que Pekín respondió con otros aranceles a productos estadounidenses, como la soja. El anuncio de Trump se produce poco después de que una delegación estadounidense, encabezada por el secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, visitara China y días antes de que Liu He, asesor de Xi en materia comercial, llegue a Washington para continuar las negociaciones. Además, Trump busca apuntarse un gran logro en política internacional con las conversaciones sobre desnuclearización de Corea del Norte, en las que China es pieza clave. Trump se encontrará con el líder norcoreano, Kim Jong Un, en Singapur el 12 de junio.

Trump no dio pistas sobre qué contrapartida podría tener su decisión, que ya ha sido utilizada como arma arrojadiza por la oposición.