Una mujer sostiene un cartel sobre el «Obamacare», el modelo de cobertura sanitaria ideado por el presidente saliente de EE.UU., junto a hospital de Miami
Una mujer sostiene un cartel sobre el «Obamacare», el modelo de cobertura sanitaria ideado por el presidente saliente de EE.UU., junto a hospital de Miami - AFP
Obamacare

¿Qué tipos de sanidad tienen los estadounidenses?

Hay muchos modelos, desde un seguro privado hasta pagar la factura correspondiente si se carece de cobertura

Corresponsal en WashingtonActualizado:

Los republicanos, con Donald Trump a la cabeza, acometen una demolición exprés del «Obamacare», el modelo de cobertura sanitaria ideado, impulsado y aprobado por el presidente saliente de Estados Unidos, Barack Obama. En el complejo sistema sanitario de ese país, son muchos los tipos de asistencia con los que cuentan los ciudadanos. Estos son cuatro ejemplos, aunque hay más escenarios:

Asistencia con un seguro privado

Sistema previsto para quienes compran directamente en el mercado de seguros y que no disfrutan de subsidio especial alguno, generalmente por tener unas rentas más altas. Tienen cobertura y asistencia permanente, pero deben pagar mayor cantidad de dinero, en función del tipo de cobertura de que se trate.

Acogidos al sistema del «Obamacare»

Estos estarán obligados a registrarse en el mercado de seguros, aunque también pueden comprarlo fuera del mismo. En el primer caso, recibirán una ayuda parcial según sus condiciones. Su cobertura también es permanente, aunque sometida a distintas condiciones, por lo que acudirá al médico con normalidad.

Inmigrantes con o sin papeles

Desde el momento en que uno paga impuestos en EE.UU., está obligado a asegurarse, y el sistema tiene el deber de acogerle. El inmigrante tendrá cobertura en cuanto sea contribuyente. En el caso de bajos ingresos, será atendido por la vía asistencial del Medicaid. Si es ilegal tendrá que acogerse al sistema para quienes no tienen seguro.

Pago directo para los que no tienen seguro

Por ley, los hospitales y centros sanitarios están obligados a atender a cualquier persona que se ponga enferma en Estados Unidos. Otra cosa es que después deberá pagar la factura correspondiente, que suele ser muy alta. Es la dramática contradicción a la que se enfrentan quienes carecen de seguro contratado.