El ministro del Interior de Gran Bretaña, Sajid Javid, se va después de asistir a la reunión semanal del gabinete en Downing Street, en el centro de Londres
El ministro del Interior de Gran Bretaña, Sajid Javid, se va después de asistir a la reunión semanal del gabinete en Downing Street, en el centro de Londres - AFP

Sajid Javid, de las finanzas a la alta política «tory»

Hijo de inmigrantes paquistaníes, Sajid Javid marca un cambio de rumbo en la dura línea de May hacia los originarios de la Commonwealth

CORRESPONSAL EN LONDRESActualizado:

Su padre se ganó el apodo de «señor del día y de la noche» por los turnos inacabables al volante de un autobús, donde trabajó gran parte de su vida. Su madre cosía y fabricaba su propia ropa para venderla en un mercadillo ambulante de la ciudad inglesa de Bristol, a donde la familia se mudó tras dejar Rochdale, lugar de nacimiento de Sajid Javid en el año 1969. Sajid creció ya en Bristol junto a sus padres y hermanos en un pequeño piso de dos dormitorios en el que vivían 7 personas, «Compartí una habitación con mis padres; había dos camas dobles, yo estaba con uno de mis hermanos y había dos camas dobles en la otra habitación», asegura el nuevo titular de interior. De hecho, cuando se convirtió en diputado en 2010, le aseguraron que la situación de su familia era parecida a la de los indigentes.

Sus padres se volcaron en darle una educación a la altura y el consiguió entrar en la universidad de Exeter para estudiar Políticas y Economía siendo el primer miembro de su familia en cursar estudios superiores. A partir de ahí, tras no encontrar trabajo en Londres decidió emigrar a Nueva York, donde en apenas unos años consiguió llegar a vicepresidente de la compañía Chase Manhattan a la edad de 25 años. Luego regresó a Londres, donde se unió al Deutsche Bank antes de poner rumbo a Singapur e iniciarse, en 2009, en la política.

Musulmán, ferviente admirador de las políticas de Margaret Thatcher, casado y con cuatro hijos, Javid ha roto la igualdad en el Gobierno entre europeístas y euroescépticos. Perteneciente a estos últimos a pesar de haber hecho campaña por el «Remain», ha inclinado la balanza de los que prefieren un Brexit duro.

Tras ser diputado por primera vez en el Parlamento en 2010, fue ascendiendo con cargos cada vez más importantes hasta convertirse en la mano derecha del exministro de Economía Greg Osborne y formó parte del círculo de confianza de David Cameron, hasta su dimisión en 2016 tras el referéndum del Brexit, y Javid formó equipo junto a Stephen Crabb para tomar las riendas del partido conservador. Fue derrotado por May, que lo degradó dentro de su Gobierno.

Su designación, aparte de los méritos políticos que nadie le ha negado, responde también a calmar los ánimos de los inmigrantes de segunda y tercera generación que viven en el Reino Unido procedentes sobre todo de los países de la Commonwealth y han visto en el escándalo migratorio de la «generación Windrush» un claro ejemplo de las duras políticas del Gobierno conservador en esta materia. Ahora, siendo el primer miembro de una minoría étnica al frente del Home Office, intentará arreglar el desaguisado que su antecesora ha formado en un puesto clave en el que tendrá que lidiar además de con este problema, con asuntos tan importantes como las futuras políticas migratorias del país ya fuera de la UE o la seguridad en el Reino Unido con un aumento de la violencia en las calles y con la sombra del terrorismo islamista sobrevolando constantemente Gran Bretaña.