Serguei Lavrov, ministro de Exteriores ruso, durante una reunión con Staffan de Mistura, enviado especial de la ONU para Siria, durante una reunión en Moscú el pasado viernes
Serguei Lavrov, ministro de Exteriores ruso, durante una reunión con Staffan de Mistura, enviado especial de la ONU para Siria, durante una reunión en Moscú el pasado viernes - Afp

Rusia rechaza imponer nuevas sanciones a Corea del Norte

Serguéi Lavrov asegura que Estados Unidos quiere que el dictador Kim Jong-un pierda los estribos

Corresponsal en MoscúActualizado:

Rusia no secundará las acciones contra Corea del Norte propuestas por Estados Unidos como forma de castigo por sus ensayos de misiles. Así lo anunció ayer el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, quien además acusó a Washington de intentar sacar de sus casillas al dictador norcoreano, Kim Jong-un.

Lavrov dijo en Minsk, la capital de Bielorrusia, que Moscú considera «negativa» la idea lanzada por los norteamericanos de «incrementar las sanciones» al régimen norcoreano. «Hemos repetido que las sanciones como medio de presión han agotado prácticamente su eficacia», declaró el jefe de la diplomacia rusa.

Según sus palabras, «todas las anteriores resoluciones –de Naciones Unidas– aplicando sanciones contemplaban también la reanudación de negociaciones y esto es algo que EE.UU. ha ignorado». «Tal actitud es un error enorme», añadió. A juicio del ministro ruso, «parece que de lo que se trata es de hacer todo para que Kim Jong-un pierda los nervios, actúe con brusquedad y se lance a una nueva aventura».

Maniobras militares conjuntas

La provocación a la que se refería Lavrov son las maniobras militares conjuntas de tropas estadounidenses y surcoreanas previstas para diciembre. «Si lo que buscan es un pretexto para destruir Corea del Norte, como declaró la representante de EE.UU. en el Consejo de Seguridad de la ONU, Nikki Haley, que lo digan claramente y que lo ratifique el mando estadounidense. Entonces decidiremos cómo reaccionar», advirtió Lavrov. Haley, en realidad, habló de «destruir completamente el régimen norcoreano», no el país, en el supuesto de que estallara una guerra.

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, condenó el pasado miércoles el ensayo del cohete norcoreano, pero llamó a la calma. «El nuevo lanzamiento de un misil es una provocación que eleva más la tensión y nos devuelve al principio de la solución de la crisis», manifestó Peskov. Sin embargo, el portavoz presidencial advirtió de la necesidad de que «todas las partes mantengan la calma, algo muy necesario para evitar el peor escenario en la península coreana». Respondiendo a Haley, Peskov dijo este jueves que «cortar los lazos con Corea del Norte es lo más fácil que se puede hacer, pero la cuestión es cómo abordaremos después la normalización».

Peligroso «arrinconar» a Pyongyang

El mes pasado, el presidente ruso, Vladímir Putin, firmó el decreto imponiendo a Pyongyang las sanciones previstas por la resolución 2321 del Consejo de Seguridad de la ONU, que incluía restricciones de carácter económico y la suspensión de todo tipo de cooperación científica y técnica con Corea del Norte. Putin, no obstante, le dijo en septiembre a su homólogo surcoreano, Moon Jae-in, que es peligroso «arrinconar» a Pyongyang y se negó a cortarles el suministro de petróleo. Lavrov, por su parte, aseguró días después que «la histeria militar (...) puede llevar a un desastre» en la península coreana.