El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en una fotografía de archivo
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en una fotografía de archivo - REUTERS

Ratifican las fechas del revocatorio a Maduro que permitirían al régimen mantenerse en el poder

La elección del 24 y 30 de octubre permitiría convoar las elecciones después del 10 de enero, un movimiento con el que el chavismo controlaría el país, al menos, hasta 2019

CaracasActualizado:

La segunda fase del revocatorio a Nicolás Maduro ya tiene fecha: será entre el 24 y el 30 de octubre. En esas jornadas, la oposición tendrá que reunir el 20 por ciento de las firmas del padrón electoral, es decir, aproximadamente cuatro millones. Así lo anunció ayer Socorro Hernández, rectora principal del Consejo Nacional Electoral (CNE), tras una larga espera y exigencia por parte de los partido de la oposición.

Esta fecha permitiría al régimen, en caso de que la oposición llegase a recoger las firmas y estas fueran validadas, convocar las elecciones después del 10 de enero, por lo que aunque Maduro fuese cesado tras la convocatoria electoral que pretende la oposición no habría elecciones anticipadas, sino que el vicepresidente, Aristóbulo Istúriz, gobernaría hasta 2019. El régimen chavista también podría hacer lo contrario si ajusta los plazos legales de los que dispone, y convocar la consulta electoral antes de fin de año, lo que sí permitiría la salida del chavismo del poder.

En una entrevista concedida a la cadena Venevisión, Hernández aseguró: «La exigencia ya tiene una respuesta: esa recolección de firmas se va a hacer el 24 de octubre y el 30 de octubre, es en esa semana y son tres días (...) Allí está la información». Su anuncio se produce tres días antes de la gran marcha denominada la «Toma de Caracas» del próximo jueves, convocada por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), para exigir la fecha del revocatorio, la liberación de los presos y la apertura del canal humanitario por la escasez de alimentos y medicinas. Socorro Hernández, sin embargo, advirtió que «si los actores políticos generan situaciones de violencia», el proceso de recolección de firmas podría suspenderse. «Nosotros sencillamente en condiciones de violencia tenemos que preservar la institución», dijo.

Además, ha insistido en la imparcialidad del CNE. «Nosotros no podemos estar diciendo lo que quieren oír unos o lo que quieren oír otros, simplemente tenemos una norma, la cumplimos a cabalidad, la cumplimos perfectamente para que no existan desviaciones», ha sostenido.

Todo el proceso del revocatorio presidencial se puede realizar en cuatro meses según los antecedentes que vivió Hugo Chávez en el 2004. Pero con Maduro la consulta plebiscitaria se ha tardado más de la cuenta por sus manifiestas intenciones de retrasarla hasta después del 10 de enero cuando el vicepresidente ocuparía su lugar hasta el 2019 aunque él fuese revocado del cargo.

La MUD ha seguido con paciencia el largo calvario que ha tenido que recorrer. La primera fase que empezó el 14 de abril con la recolección del 1% de las firmas de solicitantes del referéndum ha durado más de 4 meses y para la segunda etapa se prevé otro tanto.

Una vez acordada la fecha de la segunda fase la MUD deberá recolectar el 20% de las firmas y huellas dactilares que representan unos 4 millones de electores en el plazo de tres días. Después el CNE tiene otros 15 para autenticar los apoyos o rechazarlos.

Si el CNE da su «placet», debe convocar el revocatorio en los 90 días siguientes a las fechas del 24 y 30 de octubre. Para que el mandato presidencial llegue a su fin deben votar a favor un número igual o superior de electores a los que apoyaron la elección, en el caso de Maduro 7,5 millones, con una participación mínima del 25 por ciento, unos 4,8 millones.