Internacional

París-Jerusalén: Europa se inspira en la seguridad «made in Israel»

«Si llenas la ciudad de militares con sus fusiles y su uniforme, si cierras un aeropuerto varios días, los terroristas ganan», dice a ABC el alcalde de Jerusalén

Policías rodean el cuerpo sin vida de un joven abatido a tiros tras presuntamente atacar con un cuchillo a agentes junto a la muralla de la ciudad vieja en Jerusalén (Israel)
Policías rodean el cuerpo sin vida de un joven abatido a tiros tras presuntamente atacar con un cuchillo a agentes junto a la muralla de la ciudad vieja en Jerusalén (Israel)

Cuatro ataques contra israelíes en Jerusalén y Cisjordania en los últimos días; tres menores de 15 años han sido detenidos en París esta semana. Los adolescentes arrestados en la capital gala seguían las consignas desde Siria. Les instruía el yihadista francés de Daesh Rachid Kassim gracias a la aplicación de mensajería Telegram. El Gobierno de Hollande le tiene declarada la guerra a los terroristas desde los atentados del Bataclan y, al otro lado del Mediterráneo, el Estado hebreo está en guerra desde 1948. Entonces, ¿Francia se israeliza? En las esferas del poder, unos lo admiten, en cambio otros se oponen a ser comparados con los «sionistas».

Después de una batería de atentados sufridos en solo año y medio, los franceses prefieren la seguridad a la libertad, según la mayoría de sondeos. Más del 81% de la población prefería renunciar a un poco de su libertad a cambio de medidas más restrictivas tras el atentado de Niza, según la encuestadora IFOP. «No hay libertad sin seguridad», asegura a ABC Roland Lombardi, analista geopolítico e investigador asociado a la Universidad Aix Marsella, la capital musulmana de Europa (la mitad de la población profesa el islam) y donde conviven con 70.000 judíos. No cree que se esté israelizando en términos de seguridad, «aunque a muchos les gustaría», puntualiza. Miembros de Los Republicanos, partido de Sarkozy y Juppé, entre otros, visitaron recientemente Israel para aprender de los hebreos en materia de seguridad. «Manuel Valls se ha declarado pro israelí, como otros líderes políticos. Desde hace meses altos cargos del Gobierno han ido a Jerusalén para informarse sobre cómo una democracia puede persistir en estado de guerra».

A Nir Barkat, alcalde de Jerusalén los últimos 8 años y futurible en las quinielas para suceder a Netanyahu como primer ministro, sus seguidores le conocen como «Superman». Le atribuyen un descenso de la tasa de criminalidad en la ciudad santa. El mote se popularizó por un incidente con un joven palestino armado con un cuchillo que neutralizaron entre él y su guardia de seguridad. En los numerosos memes que corrieron por las redes sociales del país, se podía ver a Barkat en traje instruyendo a los guardias de seguridad sobre cómo hacer frente a este tipo de situaciones, al estilo más «Rambo». También se le ha visto conduciendo su coche con una pistola -defiende públicamente la tenencia de armas- en el interior por un barrio árabe de Jerusalén.

La clave es volver a la normalidad cuanto antes tras un atentadoNir Barkat, alcalde de Jerusalén

«Si llenas la ciudad de militares con sus fusiles y su uniforme, si cierras un aeropuerto varios días, los terroristas ganan. La clave es volver a la normalidad cuanto antes», comenta Barkat a ABC -en una mesa redonda con más periodistas internacionales- al defender que con sus medidas Jerusalén ya no «vomita» a sus jóvenes que en otro tiempo preferían hacer las maletas hacia Tel Aviv, más ajena al conflicto. «En números ahora esta ciudad es mucho más segura que Johanesburgo, varias de Estados Unidos como Nueva York y Londres en Reino Unido, y el mejor destino para los cristianos de Oriente Medio».

Aunque los árabes representan el 20% de la población del país, sólo 2 de cada 100 agentes de las fuerzas de defensa pertenecen a esta minoría. Según un artículo de Jerusalem Post, una de las medidas que podrían reducir la criminalidad en Israel sería una mayor inversión para reclutar más agentes árabes. La mayoría de los árabes israelíes -muchos de los cuales se identifican como palestinos- han mantenido una relación de desconfianza con la Policía, cuyos oficiales los tratarían con prejuicios y violarían sus derechos de forma frecuente, puntualiza el artículo.

Esta semana un joven jordano, de 28 años, se abalanzó contra una policía gritando «Dios es el más grande» con un cuchillo. Fue abatido cerca de la puerta de Damasco, el principal acceso a los lugares sagrados de la ciudad vieja de Jerusalén desde el este, en la parte palestina de la ciudad. La tensión en Jerusalén, Palestina e Israel se ha reducido progresivamente, pero aún así al menos 226 palestinos, 34 israelíes, dos estadounidenses, un eritreo y un sudanés han muerto como resultado de la violencia sectaria desde el 1 de octubre de 2015, según un registro de la agencia AFP. «Las principales medidas tomadas en Jerusalén coinciden con las del resto del territorio israelí. Se sirven de su excelencia en la alta tecnología para luchar mejor y de manera más eficiente contra el terrorismo: escáneres de reconocimiento facial (como en el Monte del Templo en Jerusalén), hackeos informáticos, escuchas telefónicas, ficheros informáticos, softwares ultrasofisticados… Y claro, el espionaje», apunta Lombardi, especialista del conflicto israelí-palestino.

Israel cuenta con uno de los principales centros tecnológicos del mundo en la ciudad milenaria de Beersheba, a 100 kilómetros al sur de Tel Aviv. Según IHS Markit, multinacional especializada en tecnología para la seguridad pública, el mayor proveedor mundial de software de análisis de vídeo tiene su principal sede en el país hebreo. Esta semana el Gobierno de Netanyahu ha cerrado un acuerdo histórico de cooperación militar con Estados Unidos de 38 mil millones de dólares para la próxima década pese a las tiranteces entre Netanyahu y Barack Obama, especialmente tras el pacto nuclear con Irán.

Gran despliegue policial en París por una falsa alarma terrorista, este sábado
Gran despliegue policial en París por una falsa alarma terrorista, este sábado- EFE

Uno de los principales nucleos de seguridad del país es el aeropuerto Ben Gurion de Tel Aviv, con interrogatorios de varios minutos al abandonar el país, más si se han visitado Territorios Palestinos. De hecho, se recomienda al visitante llegar allí al menos con tres horas de antelación a la salida del vuelo, con controles nada más tomar el desvío al aeropuerto. «¿Dónde se ha alojado usted? ¿Dónde ha ido? ¿Qué ha comprado? ¿Ha hecho solo la maleta?», son algunas de las preguntas que personal de seguridad realiza en las colas de facturación ya dentro de la terminal. «Sus gestores sostienen que están recibiendo numerosas consultas de países y compañías aéreas para adaptar el sistema a Europa, especialmente desde los atentados de París del pasado noviembre», señala un artículo del portal especializado M'Sur. «Israel defiende que los atentados terroristas se han reducido al mínimo desde que en la Segunda Intifada se comenzó a levantar el muro de más de 70 kilómetros de hormigón y alambrada que aísla toda Cisjordania. Pero la obra es ilegal: en 2004, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) determinó que la valla/muro violaba el derecho internacional humanitario», continúa.

«Europa debe dejar atrás la correción política»

«La mejor defensa es un buen ataque. Los servicios secretos de Europa ganarían en efectividad siendo más agresivos. Deben aprender de nuestra comunidad de inteligencia (Humint, por sus siglas en inglés), sobre todo en la recopilación de información: es la única manera de atrapar a los terroristas antes de que ataquen», señala Barkat. «Europa debe dejar de ser ingenua, la corrección política les desarma. Estamos dispuestos a ayudarles en lo que necesiten», puntualiza.

La cooperación entre Israel y Francia en materia de espionaje y lucha antiterrorista ha existido desde hace años. «Desde la oleada de atentados desatada en enero de 2015, es cierto que se ha intensificado el intercambio. Las fuerzas especiales y las tropas de élite de ambos países se entrenan juntas regularmente. Por ejemplo el GIGN (Grupo de Intervención de la Gendarmería Nacional) visita frecuentemente Israel para intercambiar sus experiencias con sus homólogos», explica Lombardi. Francia abandonó el servicio militar obligatorio en 1990. En Israel toda su población está movilizada. Desde niños se les enseña cómo reaccionar en caso de ataque o en una crisis y la gran mayoría de su población, menos los ultraortodoxos, debe hacer la «mili»: tres años para los hombres, dos para las mujeres.

Para el investigador francés, el riesgo cero no existe. «Francia e Israel son países muy diferentes. Y los franceses y los israelíes no tienen la misma mentalidad. Por ello, el sistema no es transferible pero si algunas ideas son buenas, es normal que Francia encuentre inspiración en ellas».

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios