Dahlán fue expulsado de Fatah por un caso de corrupción
Dahlán fue expulsado de Fatah por un caso de corrupción - REUTERS

Ex jefe de seguridad de Palestina: «No habrá un Estado palestino en Gaza separado de Cisjordania»

Mohamed Dahlán, cada vez más afín a Hamás según diversos medios árabes

GazaActualizado:

Mohamed Dahlán, el poderoso rival del presidente palestino, Mahmud Abás, expulsado del partido Al Fatah y cada vez más cercano a Hamás, aseguró en una entrevista a Efe que no habrá ningún Estado en la franja de Gaza separado de Cisjordania y Jerusalén Este.

«Israel y algunos oficiales palestinos están intentado difundir la ilusión de un Estado palestino en Gaza. Pero no aceptaremos ninguna opción más que la de la independencia de un Estado palestino con Jerusalén como su capital a lo largo de las líneas del 4 de junio de 1967», señala en respuesta a un cuestionario escrito desde su exilio voluntario en Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos).

El que fuera jefe de la seguridad de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) en la franja y declarado por Hamás persona no grata en el enclave, del que es originario, ha acercado posiciones en los últimos meses con el movimiento islamista.

«Ni Hamás ni nosotros (en referencia a sus seguidores) aceptaremos intentos de socavar nuestras metas nacionales, y especialmente cualquier intento de crear identidades deformadas. Nuestra gente no luchó durante tantas décadas para tener un Estado en Gaza, otro en Ramala y un tercero en Nablus o Hebrón», añade.

Dahlán, empresario multimillonario, fue expulsado en 2011 de Al Fatah acusado de corrupción, y desapareció unos años de la vida política palestina, pero, según analistas y medios, está preparando su regreso para participar en la gestión de la Franja.

Niega rotundamente que tenga intención de colaborar en el gobierno del enclave costero y asegura que sus gestiones, mediando entre Hamás y capitales del mundo árabe, tienen como único objetivo aliviar la situación humanitaria.

«No habrá un gobierno en el cual tomemos parte en Gaza. Nuestra única preocupación es apoyar a nuestra gente y aliviar la presión extrema, incluyendo la ruptura de las instituciones, como resultado de la actual división y monopolio (entre Al Fatah y Hamás). Necesitamos restaurar el poder y el prestigio de la ley», algo que solo se puede hacer «regresando al camino democrático».

El pasado junio, medios árabes difundieron un supuesto acuerdo entre Dahlán y el líder de Hamás en Gaza, Yahia Sinwar, por el que aquel encabezaría un gobierno en Gaza mientras que los islamistas se harían cargo de la seguridad, lo que les permitiría salir de su creciente aislamiento.

Pero él no lo confirma y afirma que lo que hace «solo tiene que ver con las necesidades nacionales y del pueblo». «Ni Hamás ni yo debemos actuar como tribus conducidas por el deseo de venganza», esclarece.

Reconoce, sin embargo, haber llegado a un pacto con el movimiento islamista «que se apoya en bases nacionales sólidas, incluyendo el Documento de los Prisioneros, la unidad de la Organización para la Liberación de Palestina y la necesidad de reformarla, y la cobertura en la mayor medida posible de las necesidades de Gaza».

«Hemos acordado con los hermanos líderes de Hamás que la máxima prioridad ahora es poner fin a la división», asegura.

Estos años, Dahlán se ha hecho un hueco en la elite emiratí, donde es asesor del príncipe Mohamed Bin Zayed, y ha desarrollado fuertes lazos con el presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi.

Critica sin reservas que la ANP y Abás no hayan acabado con la división con Hamás en una década y afirma que apoyará la reconciliación siempre que «se base en el consenso nacional» y prevea un calendario definido y vinculante para elecciones, que no tienen lugar desde 2006.

«Lo que nuestra gente necesita hoy no es un gran gobernante, un líder honorable o el último de los gigantes, sino un liderazgo legítimo que llegue al poder en base a la voluntad del pueblo, que respete la ley, proteja nuestros derechos nacionales y no practique el monopolio», dice, en una clara alusión a Abás, elegido en 2005 para un mandato de cuatro años.

Dahlán ha prometido que a finales de agosto El Cairo permitirá la apertura permanente de Rafah, única frontera de Gaza que no es con Israel.

«Nuestros hermanos en Egipto están haciendo un efectivo progreso en la renovación y preparación de operaciones en el paso de Rafah, a pesar de los actos terroristas que están sucediendo. Esperamos que estas operaciones se completen en agosto», explica sobre este cambio, que supondría un gran alivio para los dos millones de residentes de Gaza, sometidos a un férreo bloqueo israelí.

Cree que la elección de Sinwar como nuevo líder islamista en la Franja ha contribuido a mejorar las relaciones Gaza-El Cairo y llevado a las partes a «un proceso de construcción de confianza», del que él no ha sido ajeno.

También está mediando con Emiratos en una inversión de cien millones de dólares para construir una planta solar que alivie el problema crónico de falta de electricidad en Gaza, otro gesto para acercarse a su gente y, quizás, hacerse de nuevo un hueco en la Franja.