Internacional

La extrema derecha entra en los ayuntamientos de Baja Sajonia

Alternativa para Alemania sigue ganando terreno en las instituciones alemanas y cobra fuerza de cara a las regionales del próximo domingo en Berlín-Brandemburgo

Frauke Petry, colíder de Alternativa para Alemania (AfD), este sábado, durante el cierre de campaña en Hanover
Frauke Petry, colíder de Alternativa para Alemania (AfD), este sábado, durante el cierre de campaña en Hanover - EFE
ROSALÍA SÁNCHEZ Corresponsal En Berlín - Actualizado: Guardado en:

Con el 50% de los votos recontados, el partido de extrema derecha y antieuropeo Alternativa para Alemania (AfD) obtenía en conjunto alrededor del 10% de los votos en las elecciones locales que tenían lugar este domingo en Baja Sajonia, donde 6,5 millones de ciudadanos tenían por primera vez la oportunidad de votar a este partido en aproximadamente 2.000 consejos municipales.

Los resultados definitivos serán hechos públicos a lo largo del lunes, pero ya con la mitad del recuento y a pesar de quedar en tercer lugar, por detrás de los socialdemócratas del SPD (27%), de la CDU de Merkel (25%) y empatado con Los Verdes, AfD sigue ganando terreno en las instituciones alemanas y cobra fuerza de cara al siguiente reto electoral, las elecciones regionales de Berlín-Brandemburgo el próximo domingo.

Apenas cerraban las urnas, el jefe regional de AfD, Paul Hampel, sugería que su partido está dispuesto a impugnar el resultado en algunos de los distritos donde sus carteles de campaña «han sido masivamente destruidos durante la noche». También se quejaba de que sus mítines han sido a menudo interrumpidos y que se han negado espacios públicos a la formación, de lo que culpaba al gobierno regional por «mirar hacia otro lado».

En la hoja de ruta acordada por los partidos de la coalición de gobierno quedó excluida la política de refugiados

La última encuesta, publicada este fin de semana, señala que AfD sigue avanzando lentamente a escala federal y, si hoy hubiera elecciones generales en Alemania, obtendrían el 13% de los votos. Ante esta amenaza, los partidos conservadores, cristianodemócratas (CDU) y socialcristianos (CSU,) se esfuerzan por aunar posiciones y no ponérselo más fácil a la extrema derecha, aunque con resultados bastante limitados.

Los líderes los partidos que forman la gran coalición de gobierno de Berlín acordaron este domingo una hoja de ruta para resolver asuntos en los que existen divergencias, pero la cuestión más controvertida, la política de refugiados de la canciller Angela Merkel, quedó excluida del borrador del compromiso.

Mientras que asuntos como la reforma del impuesto de sucesiones, la equiparación de las pensiones en los estados federados del este y el oeste y la equiparación salarial de hombres y mujeres sí hay bases para volver a formar una gran coalición en la próxima legislatura, la capacidad operativa de ese gobierno está en entredicho por la gestión de la crisis de los refugiados.

Partido xenófobo

De ese disenso se alimenta electoralmente AfD, que surgió en 2013 como una formación euroescéptica y ha reorientado su mensaje hacia la xenofobia contra los refugiados, consiguiendo importantes resultados ya en cuatro comicios regionales, los últimos en Mecklemburgo-Antepomerania (noreste del país), donde con el 20,8 % de los votos se colocó en segundo lugar por delante de la CDU y sólo superado por el SPD.

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