Nigel Farage, junto a la entrada de los estudios de la BBC el pasado domingo
Nigel Farage, junto a la entrada de los estudios de la BBC el pasado domingo - EFE

El eurófobo Farage cobrará 83.000 euros anuales de la UE

El promotor del Brexit reclamará su pensión del Parlamento Europeo: «¿Por qué debería sufrir más mi familia?»

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Nigel Farage, quintaesencia de la eurofobia británica y promotor del referéndum del Brexit, en junio de 2016, al frente del partido Ukip, ha afirmado que no renunciará a su pensión como ex miembro del Parlamento Europeo, estimada en 73.000 libras anuales, unos 83.000 euros. En un programa de la BBC, Farage dio una respuesta tajante: «He dicho desde el primer día que no renunciaré. ¿Por qué debería sufrir mi familia aún más?»

La pensión vitalicia europea la cobrará Farage, de 53 años, cuando cumpla los 63. «Dudo que llegue a cobrarla, tal como funcionan las cosas en la Unión Europea en términos de dineros», se permitió ironizar el líder eurófobo, que rechazó las críticas de «hiprocresía» que le dirigieron sus compañeros de debate. «Yo voté contra Europa, soy el pavo que votó contra la Navidad; hipocresía hubiera sido quedarme en mi escaño». La plaza de Nigel Farage se quedó vacía y disponible para otro, pero él se lleva el dinero.

La actitud de Farage es compatible con su renovada militancia en favor de un Brexit rápido y conveniente para el Reino Unido. En un artículo en el Daily Telegraph, el fundador y ex líder de Ukip calificó de lamentable la estrategia negociadora de Theresa May, cercana a un acuerdo sobre la factura que debe pagar Londres por dejar la UE. «Es totalmente inaceptable dar dinero a Bruselas sin saber qué nos da a cambio; sería una traición».

Parte del dinero que deberá abonar el Reino Unido a las arcas comunitarias servirá para pagar las pensiones de jubilación de los eurodiputados, entre ellas la de Farage, algo que al líder eurófobo no parece importarle. Cuando se trata de cobrar, los tragos son menos amargos. Ya lo dijo Lord Palmerston en su celebérrima frase: Inglaterra no tiene amigos ni enemigos perpetuos, sino intereses eternos.