La aprobación de Donald Trump ha caido al 38,8%
La aprobación de Donald Trump ha caido al 38,8%

Donald Trump volvería a ganar hoy la elección presidencial

Un año después, el gobernante peor valorado en décadas es favorito para repetir victoria

La fidelidad de sus seguidores, la polarización del país y la debilidad demócrata le refuerzan

CORRESPONSAL EN WASHINGTONActualizado:

Donald Trump estuvo a punto de organizar una fiesta de celebración del primer aniversario de su victoria electoral. Se lo confesó a los periodistas que le acompañan en su gira por Asia, a bordo del Air Force One. Por una vez, terminó reprimiendo su impulsiva tendencia a los fuegos artificiales. El pasado viernes, ni siquiera sabía que un desalmado exmiembro del Ejército iba a sembrar de cadáveres la pequeña iglesia baptista de Sutherland Spring, en el Texas rural. Triste aniversario. Pese a su convicción de que el país va por el buen camino, apoyada en el arrojo optimista de hombre de negocios que le llevó al Despacho Oval, optó por la moderación. Se conforma con las felicitaciones que le transmiten estos días los jefes de Estado y de Gobierno orientales. En el año que se cumple hoy desde su triunfo electoral frente a Hillary Clinton (nueve meses y medio desde que se convirtió en presidente), Trump puede presumir de muy pocos logros concretos. Pero estudios y expertos de todas las ideologías coinciden en que sigue siendo el favorito para la reelección en 2020.

El presidente outsider sigue en guerra contra todos. Las dificultades son máximas. Es el peor valorado desde la II Guerra Mundial. Ayer, la media de encuestas que actualiza diariamente RealClearPolitics le situaba en un raquítico 38,8% de aprobación, frente a un rechazo del 56,4%. Incluso los acólitos en los estados que voltearon la elección hace un año empiezan a desconfiar de él. Un sondeo de The Wall Street Journal en los llamados «condados de Trump», en los que derrotó a Clinton por veinte puntos, situaba por primera vez por delante a los que desaprueban su gestión, aunque de forma igualada: 50%-48%. El fracaso momentáneo para cumplir sus promesas es evidente, como reconocen los republicanos, incapaces de impulsar su agenda. Hay tambores de que el fiscal especial va a multiplicar los primeros inculpados de su entorno por la trama rusa. El cerco se estrecha sobre el mandato del presidente…

Bajada de los demócratas

Y sin embargo, todos los análisis le mantienen al frente de la carrera. Aaron Blake concluye en The Washington Post que Trump volvería a vencer hoy a Hillary Clinton. El sondeo de su diario en el que se basa apunta que en el año más difícil que se recuerda para un presidente, el apoyo del votante republicano a Trump apenas ha bajado del 89% al 84%. En cambio, el 84% de votantes demócratas que apostaron por la senadora hace un año se reduciría hoy al 72%. Por si fuera poco, el apoyo a Clinton entre las mujeres demócratas se ha reducido del 64% al 52%. El desgaste del presidente entre los independientes no sería suficiente para descabalgarle.

Si la crisis del Partido Demócrata no fuera tan profunda, este ejercicio de comparación con Trump sería menos relevante. A un año de la elección del midterm, que renovará la Cámara de Representantes y parte del Senado, el partido sigue mirando al pasado. La guerra Clinton-Sanders por el control del partido, que marcó unas primarias amañadas, continúa marcando su destino. La mayoría añora a Obama. Que el último vicepresidente de Estados Unidos esté pensando en ser candidato, con 74 años, da una idea del panorama. La aparente movilización de media América contra Trump no parece encontrar referente para derribar al actual presidente en la próxima convocatoria electoral.

Polarización

La polarización favorece a Trump, cuya minoría rocosa contrasta con la debilidad demócrata. Así lo reconoce Larry Sabato, director del Centro para la Política de la Universidad de Virginia, de orientación progresista. Además, que el presidente reciba una aprobación a la gestión económica en todas las encuestas le abre una vía de consolidación. En un año en que la Bolsa de Nueva York ha respaldado abiertamente a Trump con subidas récords, la tasa de paro acaba de reducirse al 4,1%, un ratio que ni la exitosa gestión de Obama había logrado. La anunciada bajada de impuestos puede ser el definitivo trampolín de Trump, si los republicanos son capaces de darle aprobación en el Congreso.

No es extraño que el exasesor y padre intelectual del populismo trumpista, Steve Bannon, haya calculado que hoy Trump aumentaría su ventaja a 400 delegados (en 2016 obtuvo 306, frente a los 232 de Clinton). Pero no es una cuestión ideológica. El director de cine Michael Moore, cuyo activismo de izquierdas no impidió que augurase la victoria de Trump el pasado año, le considera «favorito» para repetir en 2020.