Los nuevos propietarios de la vivienda la han anunciado en la conocida plataforma
Los nuevos propietarios de la vivienda la han anunciado en la conocida plataforma - AIRBNB

La casa de la infancia de Trump, disponible en Airbnb

A partir de 634 dólares la noche, cualquiera se puede alojar en el hogar donde transcurrieron los cuatro primeros años de vida del actual presidente de Estados Unidos situado en el distrito de Queens

Nueva YorkActualizado:

Si está pensando en viajar a Nueva York y buscan un alojamiento con historia y solera, en la web de alojamientos AirBnB alquilan a partir de 634 dólares la noche la casa donde el presidente Donald Trump pasó sus primeros cuatro años de vida, han informado este miércoles medios como «The Washington Post» o el diario «New York Post».

La casa, ubicada en el distrito de Queens, de un sencillo estilo Tudor, tiene cinco habitaciones, tres baños y un aseo, su cocina original y una biblioteca donde sólo hallarán el libro «The art of the Deal» o «El arte de la negociación», una obra que publicó el mandatario en 1987. No falta la conexión a internet y la televisión por cable y, como agregado, una imagen de cartón de tamaño real de Trump.

La casa con patio, construida por Fred Trump, padre del presidente, fue vendida el pasado diciembre por sus entonces dueños, que la habían adquirido en 2008 por 708.000 dólares.

El inversor mobiliario Michael Davis fue quien compró la propiedad, que puede albergar hasta a 20 personas, por 1,39 millones de dólares y luego la vendió por 2,14 millones el pasado marzo.

Pese a haberla vendido, Davis y su socio decidieron alquilar la propiedad al actual dueño, tras lo que decoraron la casa «con muebles presidenciales» y la anunciaron en el portal AirBnB, que precisamente no es del agrado del mandatario, señala además el rotativo, en referencia a una anterior entrevista de Trump.

La web señala que alojarse en la vivienda «es una oportunidad especial y única para quedarse en el hogar de un presidente en funciones».

La residencia tendrá este fin de semana sus primeros inquilinos, que no podrán fumar, hacer fiestas ni llevar mascotas, pero no estarán solos, ya que el socio de Davis ocupa uno de los dormitorios: «Creemos que mucha gente va a querer quedarse ahí», ha afirmado Davis al Post.