NiñosLos pediatras alertan de que los niños españoles pasan unas 20 horas diarias en espacios cerrados

Proponen crear una historia clínica ambiental para ver cómo influyen la contaminación y otros factores en algunas enfermedades

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La Asociación Española de Pediatría (AEP) alerta de que los niños en España pasan una media de 20 horas diarias en espacios cerrados y animan a los padres a favorecer un mayor contacto con la naturaleza desde edades tempranas, ya que favorece la adopción de hábitos de vida más saludables.

«Los niños tienen un déficit de contacto con la naturaleza, y esto acaba repercutiendo en su desarrollo. Los niños tienen muchos amigos en Facebook pero ninguno para salir a jugar a la calle», ha denunciado Juan Antonio Ortega, coordinador del Comité de Salud Medioambiental que acaba de crear la AEP para promover ambientes más saludables para niños y adolescentes.

Durante la presentación de este nuevo organismo, la presidenta de esta sociedad científica, María José Mellado, ha defendido que la salud medioambiental es uno de los retos de la sociedad del siglo XXI y es especialmente relevante en los niños porque son más vulnerables a su entorno.

De hecho, estiman que cada año mueren en el mundo unos cinco millones de menores de 14 años como consecuencia de enfermedades relacionadas con el lugar donde viven, estudian o viven.

«Cuando la gente oye hablar de medio ambiente piensa en una ciudad llena de polución o en un bosque, pero también es el ruido, colocar unas antenas al lado de un colegio, que una guardería linde con una autopista o que los niños no salgan a la calle porque están encerrados jugando con móviles u ordenadores», ha apuntado Mellado.

El Comité de Salud Medioambiental se ha fijado siete frentes contra los que hay que luchar, entre los que destacan la contaminación del aire y el suelo ya que, según Ortega, se asocian con un incremento o agudización de muchos problemas de salud.

«Se asocia a un mayor riesgo de partos prematuros y de bajo peso al nacer, e incluso con un aumento de la mortalidad durante el primer año de vida. Y también un mayor riesgo de asma, de agudizaciones de ésta y otras patologías respiratorias altas y bajas», ha señalado.

El aumento del asma en niños, ejemplo de este impacto

De hecho, han recordado que el asma afecta ya a uno de cada diez niños en España, que «van al colegio con un broncodilatador junto al bocadillo» cuando hace décadas era una enfermedad muy poco frecuente, según la presidenta de la AEP.

A ello hay que sumar el impacto que puede tener el consumo de tabaco, alcohol o cannabis de sus padres, cuya exposición «deja huella en el cerebro de los niños», ha apostillado Ortega, que ve «difícil tener sociedades inteligentes con cerebros expuestos a estas sustancias, incluso antes de nacer».

Asimismo, los pediatras también critican que los niños cada vez pasan más tiempo jugando con dispositivos electrónicos (ordenadores, móviles o tabletas), una media de casi mil horas al año, lo que favorece el sedentarismo y dificulta que «estén más en contacto y tomen conciencia de la importancia de la madre naturaleza».

Unidades específicas y una historia clínica «verde»

Para analizar el impacto de estos y otros factores en la salud de niños y adolescentes, la AEP plantea la creación de unidades pediátricas de Salud Medioambiental para que haya al menos una en cada comunidad autónoma, ya que actualmente sólo hay dos en España, en el Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca (Murcia) y el Hospital de Olot y la Garrotxa (Gerona).

Asimismo, la presidenta de la AEP ve necesaria la creación de una historia clínica ambiental para que los pediatras también tengan en cuenta aspectos del entorno de sus pacientes, como dónde viven o si están expuestos a mucha contaminación en su día a día.

El coordinador del Comité de Salud Medioambiental ha reconocido que en el hospital murciano ya cuentan con una «hoja verde» que cumplimentan sus pacientes en las consultas durante el embarazo y lactancia, como durante toda la edad pediátrica.

Y aunque apenas tienen 10 minutos para ver a cada paciente, Ortega asegura que se puede rellenar en tan solo 4 minutos y ofrece información «muy valiosa» sobre los riesgos ambientales a los que están expuestos los niños.

Asimismo, la AEP reclama una mayor inversión en prevención y promoción de hábitos de vida saludables ya que, según Ortega, «con tan solo un céntimo de euro invertido por paciente se podría conseguir un retorno a largo plazo de varios millones de euros».