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La fuerte depresión por la que pasó Adele

La cantante llegó a pensar que ser madre «era la peor decisión que había tomado en su vida»

MadridActualizado:

Adele (28) estuvo durante todo su embarazo alejada de los medios y tras dar a luz a su hijo Angelo fruto de su amor con Simon Konecki, su vida cambió por completo. Tras el nacimiento del pequeño, decidió darse un respiro y alargar ese periodo de aislamiento mediático en el que había estado en el periodo de gestación. Ahora cuatro años después, la británica reconoce que tras el nacimiento del niño sufrió depresión posparto muy dura que le hice replantearse el resto de su vida.

En una entrevista a concedida a la revista Vanity Fair, Adele muestra una cara desconocida hasta el momento y habla con total humildad y transparencia sobre los duros momentos que vivió tras el nacimiento de su hijo. Como le pasa a muchas mujeres tras parir, se tuvo que enfrentar a una situación de shock difícil al verse con el bebé en brazos. Hecho que hizo a la cantante pasar por una fuerte depresión que la llevó a sentir que había tomado la peor decisión de su vida. «Tuve una seria depresión posparto y me asustó mucho, estaba obsesionada con mi hijo. Me sentía muy inadecuada, como si hubiera tomado la peor decisión de mi vida», revela Adele. «Lo que sé de la etapa posparto es que no quieres estar con tu hijo, te sientes preocupada por si puedes hacerle daño y por si no estás haciendo un buen trabajo», confiesa al medio citado. La cantante agregó con total sinceridad que no tomaba antidepresivos pero que al principio no era capaz de hablar del tema.

Conciliación familiar

Hoy, Adele se encuentra inmersa en su gira promocional de su disco 25, y tiene más que superada la depresión. Su trabajo le apasiona aunque admite que pasar tanto tiempo fuera hace que a veces eche de menos al pequeño Angelo y que esta nueva situación para ella le haya hecho reflexionar sobre las dificultades a las que se enfrenta la mujer a la hora de compaginar su vida laboral con su vida familiar, sin sentirse culpable. «Disfruto estando de gira, pero a veces me siento culpable porque, aunque llevo a mi hijo conmigo todo el tiempo, algunas noches no puedo meterle en la cama», cuenta. «Cuando no estoy trabajando nunca me siento culpable. Cuando eres madre tratas de compensar cosas constantemente. Solo me importa por el amor que siento por él... No me importa si nunca más vuelvo a hacer algo por mí misma», concluye.

Adele reconoce que ahora más que nunca necesita tiempo para ella, más libertad para poder hacer «lo que quisiera, siempre que quisiera». «Cada día me siento así», añade. Pero, ahora, tiene claro que Angelo es lo primero para ella: «Quiero a mi hijo más que a nada», asegura. Sin embargo, pese a tener más que superada la situación y reconocer que el tiempo le ha ayudado a ver las cosas con otra perspectiva, Adele reconoce que no está dispuesta a tener más hijos.