Los agentes locales atienden a los heridos y tratan de abatir a los terroristas en un simulacro organizado en Rivas - FOTOS: JOSÉ RAMÓN LADRA / VÍDEO: RODRIGO MUÑOZ

En vídeo:Así se prepara la Policía para actuar ante un atentado como el de Barcelona

Una treintena de agentes municipales aprende a neutralizar a terroristas armados, con cinturones explosivos y a atender a los heridos de un atropello múltiple

MADRIDActualizado:

Dos terroristas con cinturones explosivos irrumpen a toda velocidad a bordo de un turismo blanco por una calle del municipio de Rivas Vaciamadrid. Van armados y comienzan a disparar contra los agentes locales que se han desplazado en primera instancia hasta el lugar de los hechos. Dos coches patrulla logran interceptar el vehículo de los terroristas y estos emprenden la huida a pie hasta colarse en un centro comercial cercano donde, más tarde, explosiona un artefacto. A su paso, dejan varios heridos de bala y atropellados. Este simulacro, del que fue testigo ABC, es similar a la situación que se vivió el pasado agosto en Las Ramblas de Barcelonay en el paseo marítimo de Cambrils, y es a la que se han tenido que enfrentar los 31 agentes locales de 14 municipios madrileños para superar el primer curso práctico sobre cómo actuar ante atentados masivos.

Parapetados en la carrocería de los coches patrulla, los agentes municipales son los primeros en llegar al suceso. «¡No veo! ¡Ayuda, por favor, me han disparado!», grita desesperado un compañero. Un cabo de la Policía Municipal de Pozuelo de Alarcón cubre al agente y trata de abatir a los agresores. «Lo primero que se hace, aunque suene raro, no es atender a los heridos, sino neutralizar a los atacantes para que no haya más víctimas. Es un poco duro, pero ese es nuestro trabajo: intentar que las víctimas no aumenten», indica a ABC el agente de Pozuelo.

Los policías municipales tratan de abatir a los terroristas simulados
Los policías municipales tratan de abatir a los terroristas simulados- JOSÉ RAMÓN LADRA

En esta formación de 21 horas, que se celebró por primera vez del 2 al 3 de octubre en la Escuela Nacional de Protección Civil en Rivas, se les enseña a los agentes locales las «técnicas de intervención y seguridad ante ataques terroristas indiscriminados», ya que suelen ser ellos quienes se enfrentan antes que nadie a estas situaciones.

Atención sanitaria básica

«Una vez que se neutraliza a los terroristas, prestamos atención sanitaria básica a los heridos hasta que llegan los servicios sanitarios», indica el policía. Primero, se valoran las heridas de las víctimas, se vigilan las constantes vitales y se está en contacto constante con los heridos. Los agentes se responsabilizan de ellos hasta que se efectúe su evacuación. «¿Qué tal estás, compañero? ¿Mejor?», le pregunta el policía a uno de los heridos que acaba de recobrar la consciencia. «Habías perdido mucha sangre, pero te he hecho un torniquete en la herida y ya está controlado», le explica.

Detalle de los códigos de atención sanitaria
Detalle de los códigos de atención sanitaria- JOSÉ RAMÓN LADRA

En su botiquín siempre llevan lo básico: guantes, torniquetes, vendajes compresivos, agentes hemostáticos (para frenar las hemorragias) y parches torácicos (para el tratamiento de heridas abiertas del pecho). Recursos elementales, pero que pueden salvar vidas. «En este curso se mezcla la parte teórica con la sanitaria. El objetivo primordial es la coordinación de todos los cuerpos de emergencias que se desplazan ante un atentado», cuenta a este diario el coordinador de los cursos operativos de la Dirección General de Seguridad de la Comunidad, Daniel Arroyo. «Este curso lo bueno que tiene es que es operativo, práctico al 80%. Les exponemos a situaciones de la máxima realidad, para que el policía viva lo que se va a encontrar ante una situación de un ataque terrorista. Por eso, aquí lo más importante es la coordinación y el trabajo con los distintos equipos», subraya.

Primer curso

Esta es la primera promoción, pero habrá una segunda edición a finales de noviembre. Los profesores son expertos de las Fuerzas Armadas en terrorismo, seguridad, Tecnologías de la Información y la Comunicación y en sanidad de combate; algunos pertenecen a la Policía Nacional y al Grupo Especial de Operaciones; y también hay profesionales del Summa 112. La formación en materia antiterrorista que impulsa la Comunidad de Madrid sigue la instrucción de la Secretaría de Estado de Seguridad del pasado agosto, que reclamaba un incremento de la colaboración con las Policías Locales, que suman 12.000 agentes en toda la región, para «incorporar sus capacidades al Plan de Prevención y Protección Antiterrorista».

Los policías y los sanitarios atienden a las víctimas
Los policías y los sanitarios atienden a las víctimas- JOSÉ RAMÓN LADRA

En esta ocasión, participaron dos agentes de Alcalá de Henares, dos de Alcorcón, uno de Aranjuez, uno de Fuenlabrada, uno de Leganés, 15 de Madrid, uno de Majadahonda, dos de Móstoles, uno de Parla, uno de Pinto, uno de Pozuelo de Alarcón, uno de San Lorenzo de El Escorial, uno de Torrejón de Ardoz y uno de Tres Cantos. «El 50% son del Ayuntamiento de la capital, ya que esta ciudad, desgraciadamente, es más propensa a padecer atentados terroristas, y el resto de municipios se han elegido por su importancia y densidad de población», aclara Arroyo.

Mientras los GEO y el resto de cuerpos especializados se encargan de explosionar de forma controlada los artefactos durante el simulacro, el trabajo de los agentes locales continúa. «Cuando llegan los servicios sanitarios tenemos que seguir apoyando y, además, hay que asegurar la zona. Hay que impedir que acceda más gente y permitir el paso a los servicios de emergencia. Y una vez que acaba todo, hay que instruir atestados por estos hechos y dar conocimiento de ello al juzgado», indica el policía de Pozuelo, que es consciente de que «el concepto del primer interviniente no entiende de colores de uniformes, sino de salvaguardar la vida del mayor número de personas».