Boadilla del MonteEl hijo del empresario chino asesinado en el asalto a su chalé se partió los brazos al huir por la ventana

Cuatro encapuchados forzaron las ventanas y maniataron a toda la familia. La Guardia Civil sospecha que sea una banda albanesa

MadridActualizado:

La Guardia Civil investiga el asalto a una vivienda de lujo en Boadilla del Monte, fruto del cual murió el propietario, un empresario de 40 años y con diversos negocios en el polígono Cobo Calleja (Fuenlabrada). En el suceso, además, resultó herido uno de los hijos de la familia, de apenas 14 años, con los dos brazos rotos. Los investigadores sospechan de un robo, obra de cuatro encapuchados. El martes realizaron la inspección ocular y, al cierre de esta edición, se estaba a la espera de tomar testimonio a las víctimas.

Fuentes del caso indicaron a ABC que todo comenzó pasada la medianoche. A esa hora, los cinco moradores de la vivienda (un enorme y exclusivo chalé valorado en cerca de dos millones de euros y situado en la calle del Clavel, 26) se encontraban acostados. Estaban el matrimonio, de mediana edad; el hijo mayor, el mencionado adolescente; un bebé de alrededor de un año, y la chica de servicio. Todos son de origen chino.

Los ladrones llegaron a la vivienda, situada en la urbanización Pino Centinela, y penetraron, supuestamente, por la parte trasera de la enorme finca, que da a la carretera M-516 (Boadilla-Majadahonda). Desde ahí, saltaron la cerca y entraron en el recinto, donde hay una gran pista de pádel y una piscina al aire libre. Para acceder a la casa, forzaron las ventanas de la cocina. La vivienda cuenta con un sistema de alarma, pero los propietarios no lo habían dejado activado, habida cuenta de que se encontraba dentro y se sentían seguros. Pero nada más lejos de la realidad.

Se movieron por media casa, pero, por causas que se están investigando, decidieron apresar a sus víctimas y atarlas de pies y manos con bridas. No ha quedado aún claro si es porque los moradores se despertaron y les plantaron cara o porque, directamente, los asaltantes fueron a por ellos. Pero no contaban con que el chaval de 14 años les plantaría cara. Intentó zafarse de los ladrones y arremetió contra ellos cuando estos agredieron a su padre, que se resistía al atraco y que recibió un golpe con la culata de un arma en la cabeza y quedó inconsciente.

El chiquillo también resultó lesionado, con fracturas en ambos brazos, al lanzarse por la ventana para huir. Aún así, corrió hasta la garita de seguridad de la urbanización. Los vigilantes fueron avisados y se dio parte también a la Policía Local. Cuando los agentes llegaron, la banda criminal se había marchado. Paralelamente, la vecina del chalé vecino, que había oído gritos, telefoneó al 112. Eran las 1.26 horas y la tragedia se había consumado.

Los sanitarios del Summa se personaron en la vivienda. Hallaron al padre en parada cardiorrespiratoria, de la que consiguieron sacarle tras arduas maniobras. Le trasladaron rápidamente al Hospital de La Paz, informó Emergencias 112 Comunidad de Madrid. Ingresó en muerte cerebral y al final falleció pasado el mediodía, fruto del golpe en la cabeza. Su hijo mayor también fue atendido en el mismo centro.

Fuentes del caso indicaron que todas las víctimas se encontraban en estado de «shock» y que aún no se les había tomado declaración. Además, se da la circunstancia de que el único que sabía manejarse bien con el idioma español es el ahora finado, por lo que se requiere de un intérprete para entrevistar a la familia.

La pista albanesa

Lo que sí se realizó ayer fue una primera inspección ocular por parte de la Guardia Civil. En ella, se apreció que, «en principio, la motivación del asalto fue el robo», indicaron nuestras fuentes. La casa estaba revuelta y las ventanas forzadas. Se desconoce qué se llevaron de la vivienda, si es que finalmente los ladrones se hicieron con algo.

Actuaron cuatro personas. El «modus operandi» concuerda, con matices, con el de los murcigleros, que entran en viviendas de lujo por la noche mientras sus moradores duermen. Es la manera que tienen de actuar los grupos albaneses. Sin embargo, hay un detalle que no cuadra a los investigadores: las bandas de este país de «robos silenciosos» no suelen romper las ventanas, sino que acceden por aquellas que ya están abiertas, aprovechando que en verano se duerme de par en par, por el calor; aunque la madrugada de ayer las temperaturas eran frescas.