Luis Ojea - CUADERNO DE VIAJE

El puzle socialista

El drama del PSdeG es que, gane quién gane, seguirá a la deriva

Luis Ojea
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De ningún lado hacia ninguna parte. Ese parece el itinerario predeterminado para las primarias del PSdeG, una carrera reducida a un mero pleito sucesorio entre tres miembros de la misma facción que postulan versiones muy similares de un socialismo postrado ante los mareantes.

Con el viejo aparato derrotado y los presuntos mirlos blancos escondidos, la batalla se circunscribe a una disputa interna del «pedrismo», entre tres perfiles de segunda fila entre los que resulta imposible encontrar discrepancias ideológicas de calado más allá de las imposturas propias de estos procesos.

El militante socialista se encuentra atrapado en un puzle de patrañas. Como la de Gonzalo Caballero, que pretende erigirse en el Sánchez gallego olvidando que él en las últimas primarias no pasó el corte y tuvo que vender sus avales a cambio de un puesto en las listas. O la de Díaz Villoslada, que juega a ser el hombre sin pasado ni cadáveres en el armario, aunque muchos en su partido lo vean como un simple títere de ese «besteirismo» que no renuncia a que pueda algún día regresar su imputado exlíder. E incluso la de Fernández Leiceaga, que vende experiencia para tapar una candidatura que es fruto del puro resentimiento, del cabreo de verse ahora tirado como un «kleenex» por quienes lo auparon hace un año.

Al margen de los juegos de artificio y a falta de un debate real con cierta profundidad, estas primarias se pueden acabar dirimiendo con la caída de uno de los tres aspirantes. Quizás alguno no llegue a octubre y en ese escenario resultaría clave ver hacia cuál de los otros dos bascula sus apoyos.Además, dando por hecho que el susanismo renuncia a tener papeleta propia en este proceso, está por ver qué hace ese sector del partido. Si se abstiene, se divide o se mueve en bloque hacia quien perciban como el mal menor. Quizás Leiceaga pueda sumar por esa vía.

El drama del PSdeG es que gane quien gane, al día siguiente de las primarias el partido seguirá a la deriva, sin discurso político propio, preso de los complejos del inquilino de Ferraz y su suicida estrategia de liquidar al viejo socialismo arrodillándose ante el populismoradical.

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