Rita Míguez, presidente de Anmupesca, y Rosa Quintana
Rita Míguez, presidente de Anmupesca, y Rosa Quintana - MIGUEL MUÑIZ

El paso al frente de las mujeres del mar

Anmupesca, entidad que integra a 21 colectivos de trabajadoras del sector pesca-industria, estrena página web

SantiagoActualizado:

La Asociación Nacional de Mujeres de la Pesca (Anmupesca) echó a andar en 2016 integrando a doce asociaciones de armadoras, marineras, rederas, mariscadoras, comercializadoras o pescantinas, profesionales en un sector masculinizado y de «tradición patriarcal» decididas a visibilizar su trabajo y reivindicar un peso justo en los órganos de decisión. Cuando aún no se han cumplido dos años de su fundación, la entidad, que preside la patrona mayor de la Cofradía de Pescadores de Arcade, Rita Míguez de la Iglesia, alcanza las 21 entidades integradas y avanza en su proyección estrenando una página web con la que aspira a multiplicar su labor como altavoz de la contribución de la mujer al sector pesquero y defensora de los intereses económicos y profesionales de sus representadas (fundamentalmente en la Comunidad, donde ejercen alrededor de seis mil mujeres inscritas en el régimen especial del mar)

Acompañando la presentación de la página web, la conselleira de Mar, Rosa Quintana, echó la vista atrás para repasar alguno de los pasos por la igualdad completados en el pasado reciente en un sector fuertemente masculinizado. No fue hasta principios de los 90, recordó, que se comenzó a trabajar en la profesionalización del marisqueo a pie, reconociéndolo y regulando como actividad profesional un trabajo desempeñado en buena medida por mujeres y que representaba un sustento fundamental para miles de hogares en la Comunidad.

No hay que remontarse muy atrás, matizó, sólo a 1993, para encontrar a muchas mariscadoras asociadas a las cofradías pero sin derecho a voto en sus órganos de decisión, sin capacidad por tanto, hizo notar la conselleira, para administrar su plan de trabajo. También recordó Quintana las dificultades encontradas por muchas tituladas para que los armadores les diesen la oportunidad de completar su formación académica con las horas de navegación exigidas, arrastrando aún, lamentó, viejas creencias que asociaron la presencia de mujeres a bordo al riesgo de mala suerte en la expedición.

En la actualidad, señaló Rita Míguez, los retos son múltiples y no difieren de los síntomas de la discriminación por razón de sexo identificados en otras áreas de actividad. «Basta con ver el número de mujeres sentadas en los órganos de gobierno del sector», apuntó la presidenta de Anmupesca, sin olvidar la discriminación existente en materia salarial, con multitud de «mujeres que cobran muchísimo menos» por trabajos equivalentes a los de compañeros varones.