Millán Mon, durante su conversación con ABC
Millán Mon, durante su conversación con ABC - MIGUEL MUÑIZ

Millán Mon: «El Brexit duro en pesca no le interesa a nadie:ni a Reino Unido ni a nosotros»

El eurodiputado del PP alerta contra un eventual fracaso de las negociaciones por la salida de Reino Unido, y su impacto negativo en la economía gallega

SantiagoActualizado:

Han sido tiempos de zozobra para la UE, opina Francisco Millán Mon, pero él, como Ortega, sabe que Europa tiene futuro si persevera en la unidad y en comunicar mejor sus decisiones. «Al final, uno solo valora lo que conoce», asegura en una entrevista con ABC, en la que diserta sobre el Brexit, el sector pesquero y el papel de Galicia en el continente.

—Ha pasado un año y medio desde que el Reino Unido votó a favor del Brexit, y da la sensación de que nadie sabe decir si para Galicia es una amenaza o una oportunidad.

—Yo dije que no era una buena noticia ni para Europa ni para nadie. Para Galicia tiene sus riesgos. Reino Unido es el país que aporta mayor número de turistas a España y si la libra se debilita puede ser que los británicos debiliten el número de turistas. Para las exportaciones españolas y gallegas, como en un futuro no sabemos el régimen comercial, las eventuales trabas nos perjudicarían. En tercer lugar, Galicia está muy afectada por la pesca. No sabemos qué pasará con los buques españoles de bandera británica. Sé que este tema de la pesca preocupa en la Xunta, lógicamente. Nos interesa que en materia de pesca haya una salida lo menos traumática posible.

—Porque algunos informes hablan de que un Brexit duro puede suponer del orden de un 50% menos de beneficios para la flota continental.

—Es un punto muy complejo. El Brexit duro en pesca no le interesa a nadie en el sector: ni a los británicos ni a nosotros, salvo a algunos radicales británicos que dicen «las aguas son nuestras». Esos señores tienen que saber que buena parte de lo que pescan lo exportan a Europa. Luego, el Brexit va tener un efecto en el presupuesto comunitario, una pérdida de 12.000 millones de euros año. Y Galicia y España, que han sido receptores netos, lógicamente se verán perjudicadas.

—En el informe que utilizó Feijóo, de la UDC, decía que era interesante utilizar un veto a los productos británicos como arma negociadora. ¿Sería favorable?

—Los pescadores británicos no pueden pretender echarnos a todos de sus aguas y después que siga habiendo para ellos libertad de circulación para sus productos. Este es el ejemplo que se siguió con Groenlandia cuando se salió con la UE. Es decir, sus productos pueden seguir viniendo, pero el acceso a sus aguas no debe alterarlo sustancialmente.

—El último acuerdo de cuotas reduce menos de los previsto la cuota de la merluza, pero a costa del jurel. ¿Cree que noticias como ésta, si se repiten en el tiempo, pueden generar un rechazo del sector hacia la UE?

—En el reparto de cuotas la satisfacción nunca es total, pero al final ha salido Yo creo que el Gobierno español, en el seno del Consejo consiguió un resultado equilibrado. No todas las flotas pueden quedar satisfechas, pero en general el resultado fue aceptable. Estamos en momentos en que los recursos no todos están en buena situación, y la restricción de hoy, será la abundancia de mañana. Lo que hay que hacer es explicarle a los sectores el porqué de las decisiones.

—Otras cuestiones, como la no inclusión del Noroeste en el Corredor Ferroviario Europeo, aunque dependa en primera instancia de Fomento, tampoco se ha acogido precisamente con entusiasmo.

Vamos a ver cómo acaba. Aquí la fijación de la Red es previa al Gobierno del PP en el 2011. Ahí Ana Pastor intentó algunas correcciones pero se había fijado con anterioridad. Ahí con la Xunta lo que estamos intentando, cuando venga la propuesta de la Comisión, es buscar una antena con Venta de Baños, León, Astorga, Vigo y La Coruña. Sé que la Xunta está con eso.

—Vayamos a un tercio más político:¿Está oxidada la UE?

—Ha sufrido en los últimos años golpes serios. Por ejemplo, su andamiaje institucional no estuvo a la altura de la gran crisis económica. Por poner un símil, este barco de la UE estaba diseñado para andar por las rías, en un mar tranquilo, pero se metió en alta mar, y encima en un huracán. Entonces, claro, hubo que improvisar. Hubo que mejorar el barco sin poder enviarlo a astilleros. Hubo incluso que echar botes salvavidas, como la economía griega o la irlandesa. Todo eso hubo que improvisarlo. Se ha hecho mucho. Ypara evitar esa oxidación, hemos tenido el alivio de que el 2017, que pudo haber sido muy malo por el ascenso de los populismos, no lo ha sido tanto.

—¿Cuánto se habla de Galicia en la Eurocámara?

—Yo procuro hablar siempre, y siempre digo que somos la primera región pesquera de Europa. Recuerdo que Gabriel Mato, que ha sido ponente de un informe de medidas técnicas, lógicamente ha venido dos veces aquí. Personalmente, soy copresidente del intergrupo de Desarrollo de Turismo Europeo y Patrimonio Histórico, y ese rasgo del Camino de Santiago lo tengo siempre muy presente. Otro tema que me preocupa es el declive demográfico, o cuando hubo que evitar una brusca ruptura de la financiación europea.

—¿Cree que tienen cabida en las instituciones las «dudas» de Lidia Senra sobre la efectividad de las vacunas en las instituciones?

—Prácticamente no oigo a nadie cuestionar las vacunas. Los avances en medicina están unidos a las vacunas y la sanidad gallega y española son de las mejores del mundo. Ése tema no hay que tomárselo a la ligera. Todo lo que sea prevención me parece muy bien y por eso no puedo compartir las cosas que se le atribuyen a la señora Senra.

—Esas afirmaciones, si no dignas de sanción, ¿cree que deben ser apercibidas?

Es delicado. Una de las libertades de los eurodiputados es decir lo que consideramos oportuno, me parece que sería un terreno que no se debería explorar.