Galicia

Detenida la presunta autora de 16 incendios forestales en Pontevedra

Fue sorprendida al arrojar un artefacto incendiario desde la ventanilla del coche

Dos vecinas de Arbo (Pontevedra) conversan durante un incendio forestal en la localidad
Dos vecinas de Arbo (Pontevedra) conversan durante un incendio forestal en la localidad - EFE

La lucha contra el fuego en la Comunidad gallega se mantiene pese a que los incendios del verano ya no asuelan sus montes. Ayer, una mujer fue detenida acusada de iniciar dieciséis fuegos forestales en la provincia de Pontevedra que, en global, habrían calcinado más de 320 hectáreas entre monte raso y arbolado. Los hechos tuvieron lugar, según fuentes del Gobierno gallego, entre el 9 de agosto y el 6 de octubre en los municipios de Pontesampaio y A Canicouva, así como en lugares de A Ponte, Vilar, O Rañadoiro y Acevedo.

El arresto de la supuesta incendiaria se produjo a raíz de un dispositivo de vigilancia activado a mediados de septiembre, durante el que los agentes sorprendieron in fraganti a la vecina lanzando un objeto incendiario desde la ventanilla de su vehículo en marcha. El artefacto provocó un incendio que afectó a 300 metros de terreno arbolado y que fue rápidamente controlado y extinguido por los servicios de la Xunta. A causa de estos hechos se instruyeron diligencias en el Juzgado de guardia de Pontevedra.

Fuegos intencionados

Con la detención de esta mujer son 60 las personas que, en lo que va de año, han sido arrestadas o investigadas por los efectivos de la Policía Autonómica por su relación con incendios provocados en los montes gallegos. En este sentido, las estadísticas no dejan lugar a dudas y revelan que nueve de cada diez fuegos son intencionados y que un 70 por ciento se repiten siempre en el mismo lugar, los conocidos como «fuegos reincidentes». En el caso de Galicia —que soportó uno de los peores veranos de los últimos años con más de 15.000 hectáreas quemadas en menos de tres meses— el número de incendiarios arrestados en lo que va de año supera la suma total del resto del conjunto del país. Entre ellos hay una vecina de Cerceda que permanece en prisión provisional desde que el pasado agosto fue descubierta con un arsenal de mecheros, cerillas y velas aromáticas a punto de prender un monte próximo a unas viviendas. Se la acusa de estar detrás de quince fuegos forestales que provocaba, supuestamente, cerca de núcleos de población. Este hecho explicaría que, tal y como indicaron los agentes que participaron en la detención, la acusada se exponga a una condena de prisión de entre 10 y 12 años al tratarse de un «delito de especial gravedad». Aunque la campaña contra el fuego acabó a finales de septiembre, el teléfono ciudadano para informar sobre conatos de incendios o comportamientos peligrosos sigue activo en el 085.

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