Política

Ximo Puig vence al sanchismo y se impone en las primarias del PSPV

El presidente de la Generalitat revalida su liderazgo con el 56,7 por ciento de los apoyos frente a Rafa García

Imagen de Ximo Puig y Rafa García tomada este domingo
Imagen de Ximo Puig y Rafa García tomada este domingo - EFE

La primera batalla territorial más relevante para Pedro Sánchez no le ha dado el resultado deseado. El presidente del Gobierno valenciano, Ximo Puig, ha resultado vencedor en el proceso de primarias que este domingo ha culminado en el PSPV. Puig se ha impuesto con 7.338 votos, el 56,7 por ciento del total. De esa forma, revalida la secretaría general de la segunda federación con mayor número de militantes frente a su rival, el alcalde de Burjassot, Rafa García, quien ha obtenido 5.465 votos, el 42,3 por ciento.

La participación se ha situado en el 71,8% (13.154 votos emitidos de un censo oficial de 18.390 personas). La diferencia de apoyos ha sido finalmente menos holgada de la esperada por la candidatura de Puig. Tras esta victoria -que ya se vislumbró con la recogida de avales en la que consiguió 7.584 frente a los 4.411 de García-, Puig tiene ahora la complicada tarea de conformar la que será su nueva Ejecutiva, en la que deberá incorporar a los sectores sanchistas. El congreso para renovarla tendrá lugar el fin de semana del 29 y 30 de julio en Elche.

En la localidad natal de Puig, en Morella (Castellón), éste ha logrado 79 votos y Rafa García 2, mientras que en el municipio de García, Burjassot, éste ha ganado con 134 votos y Puig 11, según fuentes del partido. En la ciudad de Valencia, Puig ha obtenido 529 votos y García 454; en la de Castellón, se ha impuesto García con 151 votos frente a los 132 de Puig; y en Alicante ha ganado el actual secretario general, con 444 votos, frente a los 249 del alcalde de Burjassot.

Con este triunfo, el presidente de la Generalitat puede respirar más tranquilo. Aunque el pulso ha resultado duro, una derrota habría significado un fuerte debilitamiento de su liderazgo con la bicefalia por la que apostaba la candidatura de García. En un Gobierno compartido con Compromís, y a dos años de las elecciones autonómicas, perder el control orgánico hubiera supuesto un obstáculo absoluto para la toma de decisiones, ya que ésta requiere una coordinación con el partido.

Imagen de Rafa García tomada este domingo
Imagen de Rafa García tomada este domingo- EFE

El proceso de primarias ha evidenciado la división que existe entre los socialistas valencianos tras el comité federal del PSOE. Puig firmó para forzar la caída de Sánchez y posteriormente dio su apoyo a Susana Díaz, un posicionamientos que el secretario general no ha podido olvidar. Decidió entonces iniciar una arriesgada jugada para remover a los barones críticos, como es el caso de Puig.

El objetivo, sin embargo, no resultaba tan sencillo. El presidente de la Generalitat se encuentra gobernando tras 20 años de Ejecutivos del PP, lo que resultaba una de sus mejores defensas. Durante estas semanas de campaña, también ha sabido separar el proceso nacional del autonómico, ya que muchos referentes sanchistas se han colocado a su lado.

La maniobra, además, suponía un mecanismo para medir los apoyos del secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, quien es también líder de los socialistas de la provincia de Valencia. A lo largo del proceso ha evitado pronunciarse a favor de Rafa García o dejarse ver por el territorio, e incluso parecía no estar del todo convecido de este pulso. Aun así, resulta palmario que el alcalde de Burjassot no habría dado un paso adelante sin contar con el beneplácito de Sánchez.

Precisamente en la provincia, los resultados no han sido favorables para Ábalos. El jefe del Consell ha obtenido el 54,1% de los apoyos (3.979) frente al 45,1% (3.317) de García. En Castellón la diferencia ha sido mayor (68,09% frente a 30,83%) y en Alicante ha sacado un 57,13% frente al 41,83% del alcalde de Burjassot).

«Empezamos a ganar 2019»

Tras conocer los datos, sobre los que Puig se ha mostrado «absolutamente reconfortado» por un «gran resultado», ha rechazado la lectura de una victoria frente al sanchismo. Además, ha detallado que el líder del PSOE le ha llamado para darle la enhorabuena en una «conversación amable» que espera que conlleve muchas otras. Una recuperación del diálogo en la que ambos se tendrán que esforzar en una conocida fría relación.

En cuanto a la nueva Ejecutiva, ha asegurado que no tiene «ningún problema» en la integración, pero que «no se trata de una cuestión de cuotas».

Con la mirada ya puesta en las próximas elecciones autonómicas, el líder del PSPV ha asegurado, tanto en su discurso ante los militantes (en el que ha habido una larga ovación seguida de una traca frente a la sede) como en su comparecencia que su triunfo supone «empezar a ganar 2019».

Por su parte, Rafa García ha lamentado la baja participación y se ha mostrado «orgulloso» de que su candidatura haya obtenido el 40% de los apoyos. Sobre el próximo congreso, espera que «los y las mejores» estén en la nueva Ejectutiva, para lo cual trabajará «con lealtad».

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