Alberto Caparrós - CRÓNICAS SABÁTICAS

Del Valencia Femenino al boicot a los productos de Cataluña

«Es de agradecer que los diputados lean los periódicos. Otra cosa son sus criterios para determinar qué aspectos consideran de relevancia»

Alberto Caparrós
VALENCIAActualizado:

El mismo día que Arturo Checa contaba en «Las Provincias» que el asesino de Katharina, la joven muerta en Vinaroz hace dos viernes por los disparos de su expareja, había sido denunciado dos veces en Alemania sin que las autoridades españolas tuvieran constancia de ello, nuestros representantes en las Cortes Valencianas repararon en otra información periodística para consensuar en tiempo récord una declaración institucional. Todos los grupos parlamentarios sin excepción acordaron un texto para instar al Valencia Club de Fútbol a habilitar el estadio de Mestalla para los partidos que dispute su equipo femenino. No es una broma. Es una cuestión de prioridades políticas.

Es de agradecer que los diputados lean los periódicos. Otra cosa son sus criterios para determinar qué aspectos consideran de relevancia para elevarlos al rango de declaración institucional en cuestión de horas y cribar lo anecdótico -el lugar donde se disputa un partido de la Liga Iberdrola de fútbol femenino- de lo auténticamente importante -la ausencia de comunicación entre las Policías europeas en materia de denuncias en materia de violencia machista-.

Sobre Katharina y su indefensión nada se habló este jueves en nuestro Parlamento. Del Valencia Femenino que, por cierto, este sábado cosechó un meritorio empate ante el Espanyol, se encargó el propio club de dejar en evidencia a todos los grupos parlamentarios [pueden leer aquí el comunicado completo].

Ese mismo día las Cortes Valencianas acordaron también poner negro sobre blanco su respaldo a los productores de cava de Requena. Conforme advirtió ABC, la proposición no de ley registrada por el grupo socialista para instar al Gobierno a rechazar la petición del Consejo Regulador del Cava, que solicita la restricción de nuevos cultivos durante los tres próximos años, no se iba a poder debatir hasta después de Navidad. Tarde y, por lo tanto, estéril iniciativa, toda vez que el Ministerio de Agricultura debe resolver antes del próximo 15 de diciembre.

Imagen tomada este jueves en las Cortes Valencianas
Imagen tomada este jueves en las Cortes Valencianas-MIKEL PONCE

El Parlamento anduvo hábil para acordar una declaración en apoyo al sector valenciano del cava, concentrado en la localidad de Requena, frente a la solicitud de las bodegas catalanas, que solo se comprende como reacción al temor a un boicot que, como ya quedó escrito hace ahora una semana en esta misma columna, carecería de toda justificación y resultaría dañino para el conjunto de la economía española.

Por fortuna, la cordura impera entre los propios empresarios. Si hace siete días poníamos de ejemplo al presidente de la Asociación de Elaboradores de cava de Requena, Emilio Expósito, por sostener que un boicot a sus competidores resultaría perjudicial para todo el sector y por apelar a la calidad de sus productos para seguir creciendo en ventas más allá de factores de índole «política», ahora es justo y pertinente reconocer el discurso de José Luis Bonet. El presidente de Freixenet aboga por una regulación «prudente» de los cultivos de uva destinada a la elaboración del cava que no limite las posibilidades de los potenciales competidores de las bodegas de Cataluña. Toda una lección de sentido común.

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