Imagen del cuadro de Murillo inédito que expone el Museo de Bellas Artes de Valencia
Imagen del cuadro de Murillo inédito que expone el Museo de Bellas Artes de Valencia - ABC
Cultura

Sale a la luz un cuadro inédito de Murillo: «Religiosa en contemplación»

El Museo de Bellas Artes de Valencia ha presentado la obra del pintor sevillano que la Colección Delgado ha cedido por un periodo de cinco años

VALENCIAActualizado:

El Museo de Bellas Artes de Valencia ha presentado hoy un cuadro inédito de Murillo, "Religiosa en contemplación", que la colección Delgado ha cedido por un periodo de cinco años a la pinacoteca valenciana, que se suma así a la conmemoración del 400 aniversario del nacimiento del pintor.

"Religiosa en contemplación", cuyo soporte es una gruesa lámina de cobre que los expertos datan en la segunda mitad del siglo XVII, es la sexta obra de Murillo con la que cuenta este museo valenciano, entre las que también se encuentran "San Agustín lavando los pies a Cristo", "San Francisco de Asís" o "San Antonio de Padua".

A la presentación, que ha tenido lugar en el Museo de Bellas Artes de Valencia, han acudido Albert Girona, secretario autonómico de Cultura y Deporte; José Ignacio Casar, director del museo; Ignacio Cano, conservador del Museo de Bellas Artes de Sevilla y Rafael Romero, restaurador de la obra.

Ignacio Cano ha destacado que, pese a que la obra tiene "características que se apartan del estilo" de Murillo, sus recursos expresivos comparten con la obra del maestro sevillano la intención de transmitir emotividad y "apelar al sentimiento del espectador".

Por su parte, Rafael Romero, restaurador de la obra, ha definido la pintura como "singular" y se ha referido a ella como el "ejemplo de un pintor excepcional que nos dice que no tenemos que generalizar sobre sus obras".

El secretario autonómico de Cultura, Albert Girona, ha puesto en valor las colecciones privadas que "nutren", junto con los fondos públicos, las galerías de museos como el de Bellas Artes y con los que la galería lleva a cabo "un trabajo silencioso" que "tiene sus resultados".

El cuadro representa el rostro de una monja joven de quien se desconoce la identidad aunque, según ha explicado Cano, entre las hipótesis descartadas se barajó la posibilidad de que fuera la hija del pintor, Francisca, quien "ingresó como novicia en un convento de Dominicas en Sevilla".