Instalaciones de la factoría de Ford en Almussafes, una de las empresas de más volumen en la Comunidad Valenciana MIKEL PONCE
Economía

La recaudación del impuesto de sociedades cae en Cataluña lo mismo que crece en Valencia

La Comunidad Valenciana está a la cabeza de las autonomías donde más ha aumentado la aportación fiscal de las empresas

VALENCIAActualizado:

Convivencia Cívica Catalana (CCC) ha lamentado este miércoles que la recaudación del Impuesto de Sociedades cayó un 18% en Cataluña en 2017 como consecuencia de la "fuga de empresas" derivada de la situación política en esta comunidad y el proceso independentista. En ese último ejercicio, los fondos generados por las empresas en la Comunidad Valenciana han aumentado en la misma proporción, un 18,8%.

Otro indicador económico de este descenso y progreso en ambos territorios, respectivamente, ha sido el último balance de puerto de Barcelona y el de Valencia.

El descenso de la recaudación en Cataluña contrasta además con los datos del conjunto de España, donde el dinero que las empresas pagaron al fisco por este impuesto aumentó un 6,8% gracias a la buena marcha de la economía, según destaca la entidad tras analizar los datos de la Agencia Tributaria.

De hecho, la mayoría de autonomías experimentaron en 2017 una tendencia positiva en el Impuesto de Sociedades, no solo Valencia, con un aumento de la recaudación del 18,8 %, sino también de Andalucía (+15,2 %), del País Vasco (+17,5 %) o de las Canarias (+22,7 %).

Pierde peso relativo

En términos relativos, Cataluña ha pasado de aportar el 21,1% de la recaudación de Sociedades de toda España, con 3.770 millones de euros, a solo el 16,3%, según CCC.

Convivencia Cívica Catalana explica que el comportamiento de la recaudación en Cataluña es atribuible a diversas circunstancias, entre ellas el cambio de sedes sociales y fiscales de numerosas empresas hacia otras autonomías como consecuencia de la inestabilidad política en Cataluña.

La entidad considera que "la inestabilidad y la incertidumbre generada por la radicalización del discurso político del nacionalismo catalán crea un clima de inseguridad y desconfianza que no favorece en absoluto a las empresas".

Añade, en este sentido, que la dificultad para formar gobierno en Cataluña y "la dependencia de un grupo radical y anticapitalista como la CUP para articular una mayoría parlamentaria" no son las mejores tarjetas de presentación para atraer a empresas e inversores a esta comunidad.

Por ello, la organización apela a la responsabilidad de los políticos en Cataluña y hace "un llamamiento a su sensatez para evitar un perjuicio mayor a la economía catalana, a su tejido empresarial y a todos sus agentes económicos, incluido al conjunto de los ciudadanos catalanes".