Operación Taula Barberá apunta por escrito ante el juez que la estrategia de los testigos se debe a una maniobra de Grau

La exalcaldesa de Valencia asegura que, como candidata, no intervino en el Comité de campaña que decidió las aportaciones

Rita Barberá, en su escaño del Senado
Rita Barberá, en su escaño del Senado - EFE

La exalcaldesa de Valencia, Rita Barberá, se dirigió finalmente ayer al juez que investiga el caso Imelsa por escrito para asegurar que no recuerda el modo en el que realizó la donación de mil euros, aunque en todo caso sería hacer llegar al grupo popular por servicio interno el talón para que se procediera a su cobro y, como consecuencia, fue abonada en la cuenta designada al efecto.

A lo largo de once páginas, la senadora (que optó por la entrega de este documento en lugar de comparecer ante el magistrado) afirma que «en ningún momento» le devolvieron la cantidad que aportó para la campaña de las pasadas elecciones municipales a través de un talón bancario contra su cuenta corriente. «Es absolutamente falso lo dicho en torno a los dos billetes de 500 euros», indica Barberá, que además adjunta los movimientos de su cuenta entre el 1 de marzo y el 30 de abril de 2015.

Se desentiende, al igual que en sus comparecencias públicas, de la decisión de llevar a cabo estas recaudaciones porque «como candidata», no intervino «en el comité de campaña». Al respecto, añade que con su responsabilidad no se interesaba de ningún otro asunto y menos de cuestiones que estaban atendidas por ese órgano, que fue el que decidió adoptar como «una medida más» el plan de financiación de mil euros por parte de cargos, candidatos y asesores, una aportación «absolutamente onerosa» sobre la que no se le planteó ninguna condición «ni mucho menos la posibilidad de que le fuera devuelta».

Barberá también hace referencia a las declaraciones de cuatro exasesores del PP que revelaron que fueron objeto de presiones para que realizaran las donaciones y explica que formaban parte del equipo del exvicealcalde Alfonso Grau -con quien se enemistó por no incluir a su esposa, María José Alcón, en las listas-, a quien podían haberse dirigido «por cercanía y confianza» si se sentían alarmados.

Su estrategia de defensa, al igual que lo será la de los concejales imputados en sus peticiones de sobreseimiento de la causa como ha informado ABC, es la de que todo consiste en una especie de «montaje» porque como equipo de Grau no renovarían tras las siguientes elecciones.

Así, pone en entredicho las declaraciones de Patricia Iserte, Arantxa Martín, Jesús Gordillo y Nuria Diego. «Carecía de sentido donar 1.000 euros a fondo perdido con vistas a lograr un objetivo que se les antojaba inalcanzable», afirma en el escrito. También las conversaciones de Alcón en las que reconoce el supuesto blanqueo, sobre las que se muestra «sorprendida» porque se registran sólo un día después de la autorización judicial para el «pinchazo» telefónico.

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