Imagen del TSJCV
Imagen del TSJCV - ABC
Alicante

Cárcel para un hombre que maltrató a su mujer y la controló durante años con la religión

Un tribunal confirma los 21 meses en prisión del condenado por el trastorno mental que le causó a su mujer y los daños morales a sus hijos

ALICANTEActualizado:

Tras años de maltrato y control, la historia de acoso no ha cesado para esta mujer hasta ahora. Un tribunal ha confirmado la condena de 21 meses de cárcel impuesta a un hombre que maltrató durante años a su esposa y le causó un trastorno mental tras controlar la economía familiar y someterla a un férreo control en el que se advierte un trasfondo religioso.

Según la sentencia, hecha pública hoy por el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) valenciano, el acusado llegó a vetar en la comunión de uno de sus tres hijos a una compañera abogada de la víctima porque estaba divorciada.

Asimismo, en octubre de 2014, unos meses después de que ella le planteara el divorcio, llegó a exhibirle un crucifijo en la cara mientras le gritaba: "Demonio, estás maldita".

Su comportamiento machista ha generado síntomas depresivos en los hijos de la pareja que afectan a su vida, según estableció la sentencia del juzgado de lo Penal 2 de Alicante, que ha sido ratificada ahora por la Audiencia Provincial. Los cónyuges contrajeron matrimonio en 1997 y, desde el principio, él fue quien tomaba "las decisiones en cuantos asuntos afectan a la familia", sobre todo los de tipo económico.

El acusado controlaba los ingresos por la actividad profesional de su esposa y también el destino que debía darse a una indemnización que ella había cobrado por la muerte de sus padres en un accidente ocurrido en 2003. En 2009, la denunciante comenzó a trabajar como abogada asociada a otra compañera y fue él también quien decidió la ubicación del despacho, "una oficina que podía ser contemplada" en todo momento por él desde su domicilio.

El divorcio, tema prohibido

Esta situación, prosigue el relato judicial, "fue aceptada por la denunciante debido a sus convicciones acerca del matrimonio y a su deseo de mantener la paz familiar", aunque todo cambió a partir de mayo de 2013. Ese mes, la mujer había invitado a su compañera del despacho a la comunión del menor de los hijos, pero el acusado se opuso porque estaba divorciada y comenzó a gritar, romper muebles y amenazar con no acudir al evento.

En ese contexto, la víctima llegó a plantear a su marido el divorcio en el verano de 2014, pero el hombre reaccionó con un acoso y una violencia, tanto física como verbal, continuos.

Entre el 9 de agosto y el 25 de septiembre de 2014, envió a su pareja más de cuarenta mensajes de WhatsApp, en los que la llamaba "maldita, malvada, bruja y enferma mental", entre otros insultos. Le acusaba de haber sucumbido a lo que le metían "en la cabeza todas las putas divorciadas" y llegaba a desear que todas las mujeres estuvieran "bajo tierra", al tiempo que amenazaba con suicidarse.

A sus hijos les repetía constantemente que su madre estaba "poseída por el demonio", se había "vuelto loca" y estaba "destruyendo la familia", mientras les daba escritos sobre la "maldad del divorcio", detalla la sentencia. La hija mayor se enfrentó al acusado en una ocasión, pero tuvo que refugiarse en su cuarto para que él no le pegara, mientras era sujetado por su mujer y otra de las hijas.

La Audiencia de Alicante ha confirmado ahora la pena de un año y nueve meses de cárcel, así como 57 días de trabajos en beneficio de la comunidad, impuesta al acusado, quien, además, deberá indemnizar a su esposa con 6.000 euros y a uno de sus hijos con 3.000 por daños morales.