Caso Taula Audio: «Alfonso (Grau) la ha tenido muy gorda con Rita (Barberá) y le ha dicho que tenga cuidado»

La exconcejal de Cultura del Ayuntamiento de Valencia evidencia la enemistad de ella y su esposo con la exalcaldesa

La segunda conversación de la exconcejal de Cultura María José Alcón con su hijo saca a relucir la tensa relación de ella y de su marido, el exvicealcalde de Valencia Alfonso Grau, con la que fuera alcaldesa de la ciudad, Rita Barberá.

Esta enemistad viene desde antes de las elecciones municipales. Alcón aparecía en las grabaciones con el «yonki» del dinero Marcos Benavent contando billetes de supuestas comisiones y el PP quiso forzar su dimisión, además de no incluirle en puestos altos de la lista electoral para las pasadas municipales (ocupó el 16 cuando la previsión eran 13 concejales).

A Grau -que tuvo que dimitir por su procesamiento en Nóos en marzo del año pasado- no le sentó nada bien la decisión y se enfrentó a Barberá por esta cuestión, a quien, según consta en el sumario, le llegó a decir que «en esta familia el cupo de castigar a inocentes para salvar a responsables te lo hemos cubierto».

«Alfonso (Gau) la ha tenido muy gorda con Rita (Barberá) y le ha dicho que tenga cuidado: 'Fíjate en ‘lo que haces y lo que has incumplido, porque hay un tema que he pagado yo y sabes que es cosa tuya’. Está la alcaldesa cagada. (...) Es que le han cogido de chivo expiatorio. Él no ha hablado nunca con Urdangarín. Si no lo conoce. (...) Tú como vas a hacer tráfico de influencias, cariño, o malversar dinero con una persona que no conoces y que no has firmado nada», indica Alcón, quien remarca que Grau votó los convenios con Nóos en un «órgano colegiado» en el que tenía «un 17% de voto».

El hecho de que estas conversaciones tuvieran lugar 24 horas después del pinchazo fue destacado ante el juez por Barberá en su escrito después de que el magistrado le diera la opción de declarar voluntariamente. En él se mostraba «sorprendida» por las afirmaciones debido a que se producían 24 horas después de la autorización judicial.

También ponía en entredicho las declaraciones de los asesores que admitieron el blanqueo (Patricia Iserte, Arantxa Martín, Jesús Gordillo y Nuria Diego) porque sabían que no iban a renovar en la siguiente legislatura. «Carecía de sentido donar 1.000 euros a fondo perdido con vistas a lograr un objetivo que se les antojaba inalcanzable», apuntó.

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