«¡Que nadie vuelva a hablar de Cataluña como si fuera solamente de los nacionalistas!»

Manifestación sin precedentes en Barcelona para defender la unidad de España, decir «no» al independentismo y reivindicar la convivencia entre catalanes y de estos con el resto de españoles

BARCELONAActualizado:

Miles y miles de personas se han manifestado, este domingo, por el centro de Barcelona para decir «basta» a la deriva secesionista que encabeza Carles Puigdemont, presidente de la Generalitat, a dos días del pleno parlamentario que podría proclamar la independencia unilateral.

En un ambiente festivo, convocados por Societat Civil Catalana, miles de ciudadanos (más de un millón, según los organizadores) han desbordado todas las previsiones y han salido a la calle (llegados desde toda Cataluña y diversos puntos de España) para defender la unidad de España y poner en valor lo que une a todos los españoles.

A las puertas del parque de la Ciudadela, han intervenido Mario Vargas Llosa y Josep Borrell. La intervención de Vargas Llosa se centró en criticar «el nacionalismo» y defender «la democracia» que existe en España, frente al intento de la Generalitat, en manos de Puigdemont, de romper el país y denostar el Estado de Derecho.

«El nacionalismo ha llenado la historia de Europa y del mundo de guerras y de cadáveres. (…) Aquí están los catalanes que creen en la democracia, en la libertad, en el Estado de Derecho, en la Constitución. (…) Y también de otros puntos de España y hasta de Perú, para decirles a los amigos catalanes, que no están solos, que queremos dar con ellos la batalla por la libertad», añadió el Nobel de Literatura.

De esta manera, Vargas Llosa reivindicó Cataluña como «la locomotora» de España, tanto en lo económico como en lo cultural. «España es un país moderno, que ha hecho suya la libertad y no va a renunciar a ella por una conjura que quiere retrocederla a un país tercermundista», señaló.

Por su parte, Borrell reivindicó «la estelada» de la bandera de la Unión Europea (por las estrellas que la conforman), recordó que «la convivencia está rota» en Cataluña y defendió «el pluralismo político», que no defiende, en su opinión, la presidenta del Parlamento de Cataluña, Carme Forcadell.

El expresidente del Parlamento Europeo también criticó «la vergüenza democrática» que son los medios de comunicación públicos de la Generalitat y pidió a Puigdemont que deje de «mentir» en su plan secesionista. «Esto puede acabar siendo un enfrentamiento cívico, y hemos de evitarlo», añadió.

Borrell acabó su intervención reivindicando la España democrática y pidió a los manifestantes que estén «muy orgullosos» de pertenecer a ella: «Cataluña no es un Estado ocupado, no es la Lituania bajo la URSS, ni es Kosovo...».

«No se olviden de nosotros»

Seguidamente, varias personas, miembros de la Junta Directiva de SCC y vips que han participado en la manifestación han leído un manifiesto, con el que han exigido a Puigdemont y al resto de formaciones independentistas que «cuando hablen en nombre del pueblo de Cataluña no se olviden intencionadamente de nosotros. (…) ¡Que nadie vuelva a hablar de Cataluña como si fuera solamente de los nacionalistas!».

«Quieren imponernos un relato manipulado de opresión y desesperanza. No es cierto. Tenemos que defender lo mucho que nos une, el valor que tiene la convivencia en un Estado democrático y de Derecho; poner en valor lo que nos vincula, no lo que nos separa», han indicado.

En este sentido, han destacado que «el problema no es entre Cataluña y España, ni de catalanes con el resto de los españoles», sino que «es fundamentalmente de catalanes». Y han acusado al nacionalismo de ser «el principal responsable de enquistarlo en el seno de la sociedad catalana».

Así, en el manifiesto se recuerda que «el nacionalismo es una ideología reaccionaria que es fuente de división y confrontación y ha escrito las peores páginas de la humanidad. España y Europa saben, desgraciadamente, de ello» y, por ello, «nos oponemos con firmeza a la secesión».

Respecto al «diálogo» y la «mediación» que en los últimos días ha reclamado la Generalitat, para pactar un referéndum que dé paso a la secesión, han respondido que «por supuesto que sí al diálogo, al entendimiento y a la construcción de una sociedad mejor y más cohesionada, pero respetando nuestra pluralidad y sin quebrar el marco constitucional».

Finalmente, «hoy decimos basta a un proceso que los nacionalistas han ideado para dividirnos», han leído, y «lo hacemos con firmeza personas de sensibilidades políticas muy diversas, unidas por nuestras ansias de paz y de libertad. Desearíamos también que fuera sin fisuras porque somos conscientes de que cuantos más seamos más fuerte sonará nuestro sí a la convivencia, sí a Cataluña, sí a España y sí a la Unión Europea», han añadido.

«Hemos perdido el miedo»

Antes de la lectura del manifiesto, pasadas las 12.00 horas una riada de personas, encabezadas por la pancarta de Sociecitat Civil Catalana, bajo el lema «¡Basta! Recuperemos la sensatez», iniciaron la marcha desde la plaza de Urquinaona con destino al escenario instalado al lado de la estación de Francia, a las puertas del parque de la Ciudadela, que alberga el Parlamento de Cataluña.

Dos horas antes, miles de banderas de Cataluña, de España y de la Unión Europea -estas han brillado en contraposición a las «esteladas», que ya son las únicas que se exhiben en las marchas secesionistas- inundaban ya el centro de la capital catalana mientras otras tanto llegaban a cuentagotas.

Sin ningún complejo y hastiados por la situación política a la que Puigdemont y el gobierno catalán en su conjunto han llevado a Cataluña, los asistentes a la manifestación corearon cánticos como el «Yo soy español» o «vivas» a Cataluña, España y la Guardia Civil, cuerpo policial que, junto con la Policía Nacional, ha sufrido escraches en los últimos días.

Este 8 de octubre pasará a la historia como fecha en la que miles de ciudadanos mostraron su oposición frontal a la Generalitat en un tema crucial y que ha unido a personas de toda España: no a la deriva secesionista. Lo más repetido entre los asistentes han sido conceptos como «emoción», «hemos perdido el miedo», «tenemos la razón», «acabemos con la locura»…

Muchos de los manifestantes, a su paso por las puertas de la Jefatura Superior de la Policía Nacional en Cataluña, han saludado y homenajeado a los agentes que se encontraban custodiando el edificio y les han obsequiado con flores y banderas de Cataluña y España.

La cabecera de la manifestación ha tardado más de dos horas en llegar hasta el escenario instalado al lado de la estación de Francia, debido a la gran cantidad de manifestantes que acompañaron a los convocantes. Las calles adyacentes a la Vía Layetana han quedado totalmente colapsadas y muchos manifestantes se han ido antes incluso de que la cabecera finalizara el recorrido.

Sobre el escenario, Mariano Gomà, presidente de la entidad convocante, dio las gracias a todos los que han secundado la manifestación. «Somos la voz de la sociedad civil. (...) Aquí está la voz de la mayoría de los catalanes. Nadie, nunca, nos va a separar. Ni nos dividirán, ni dividirán España o Europa», añadió Gomà.

Además de las más de 25 asociaciones cívicas catalanas y diversas personalidades del mundo de la cultura, a la manifestación han asistido, entre otros, la ministra de Sanidad, Dolors Montserrat (PP); el delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo (PP); la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes (PP); el exministro del PSOE Celestino Corbacho; el líder de Cs, Albert Rivera; los presidentes del PP catalán y Cs en Cataluña, Xavier García Albiol e Inés Arrimadas, respectivamente; David Pérez (PSC), miembro de la Mesa del Parlamento autonómico; Andrea Levy, vicesecretaria del PP y diputada autonómica; el secretario de Organización del PSC, Salvador Illa; el diputado de Cs en el Congreso Juan Carlos Girauta; y el exfiscal y ahora en la órbita de Podemos Carlos Jiménez Villarejo.