Oti Rodríguez Marchante - BARCELONA AL DÍA

Absuelven a Iniesta de las amenaza de Oriol Pujol a Carina Mejías Oti Rodríguez Marchante

Lo más cercano que hemos tenido a esa sabiduría entre arrabalera y filosófica ha sido lo que se conocía como «el clan de los Pujol»

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En este clima político catalán, que si fuera una película podría titularse “El clan de los astutos”, es muy posible que ni ellos mismos sepan quién está engañando a quién, si Puigdemont a la CUP, si Oriol Junqueras a Puigdemont, si todos ellos a ese ambiente conversador y buenrollista que se intuye en el “sorayeo” del Gobierno… Es el juego de “la pasta escondida” en los presupuestos para el intento de celebración de un referéndum engañoso; pero, ¿engañoso para quién?, para los catalanes, para los españoles, para los cuperos…? Realmente se necesitaría a un Vito o a un Michael Corleone para que nos explicara esta atmósfera tan lejana a lo íntegro, a lo franco y a lo fiel con una de esas frases suyas que son ya leyenda…, no sé, una de esas del tipo “mantén cerca a tus amigos, pero aún más cerca a tus enemigos”.

Aquí, lo más cercano que hemos tenido a esa sabiduría entre arrabalera y filosófica ha sido lo que se conocía como “el clan de los Pujol”, de los que tanto y tan poco se ha escrito sobre sus prácticas y modos operativos en plan “le voy a hacer una oferta que no podrá rechazar”, o “no vuelvas a decir lo que piensas a alguien que no sea de la Familia”. Hace no mucho, uno de los miembros de la Familia, Oriol Pujol, le dijo lo que pensaba (en realidad, era un mensaje escrito, creo) a la presidenta del grupo municipal de Ciudadanos, Carina Mejías. Era un texto inocuo, casi amistoso, como uno de esos consejos de Don Vito: “Sabía que eras una persona retorcida. Esto te dará mal vivir. Cuídate”. Si ese alentador mensaje te lo envía, un suponer, Andrés Iniesta, pues le agradeces el consejo y te sigues cuidando como hasta la fecha; pero si el que te lo manda es, digamos, el Clint Eastwood de “Sin perdón”, te asalta una tiritera. Y no quiero comparar a Oriol Pujol con Clint Eastwood, como es fácil de entender y a sus obras me remito, pero se entiende que Carina Mejías pidiera amparo a la Justicia. Acaban de absolver a Oriol Pujol de un delito leve de amenazas, “porque no anuncia ningún mal concreto ni determinado” a la estupefacta Carina Mejías, o sea, como si ese mensaje se lo hubiera mandado, en efecto, Andrés Iniesta, al que, por cierto, esperamos el próximo sábado como esperaba Vito Corleone a su abogado (Robert Duvall) con su maleta.

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