España

«Kentaro», el «lince viajero», muere atropellado en una autovía de Portugal

Fue liberado hace dos años en Castilla-La Mancha y visitó Castilla y León, La Rioja y Galicia antes de recalar en el país vecino 3.400 kilómetros después. Se trata del decimotercer ejemplar de la amenazada especie en perder la vida de esta forma en 2016

Kentaro
Kentaro - ABC
EFE Toledo - Actualizado: Guardado en:

«Kentaro», que se ganó el apelativo del lince viajero por haber llegado a recorrer más de 3.000 kilómetros entre España y Portugal en los últimos dos años, ha sido encontrado muerto atropellado este fin de semana en una autovía en Maia, localidad situada al norte de Oporto, en Portugal.

Se convierte en el decimotercer lince atropellado en la península Ibérica en 2016

Según la información de la página web del proyecto Life+Iberlince «Recuperación de la distribución histórica del Lince ibérico (Lynx pardinus) en España y Portugal», «Kentaro» se convierte en el decimotercer lince que fallece atropellado en la península ibérica durante este año, después de que a principios de este mes muriera otro ejemplar en la autovía A-49, a la altura del término municipal de Bollullos Par del Condado (Huelva).

De los trece atropellos mortales de linces que se han producido en lo que llevamos de 2016, y junto a este último en Portugal, once han tenido lugar en Andalucía y uno en Almuradiel (Ciudad Real).

«Kentaro» estaba considerado por el proyecto Life+Iberlince como un lince peculiar, pues, tras ser liberado en los Montes de Toledo en diciembre de 2014, había logrado recorrer más de 3.000 kilómetros de ruta por España y Portugal.

Kentaro había aportado valiosa información al proyecto Life+ Iberlince

Se había convertido en un lince explorador, que había logrado aportar valiosa información gracias a los datos de posicionamiento obtenidos de su collar GPS y al trabajo de seguimiento que habían realizado el personal de la Consejería de Agricultura, de la empresa Fomecam y de los agentes medioambientales.

Con ello, se logró conocer aspectos de su conducta, el uso del territorio y otros parámetros biológicos esenciales para la conservación de la especie.

Entre estos datos se puso de manifiesto además de su capacidad de dispersión, su capacidad de supervivencia, al haber alternado en sus desplazamientos zonas con distintas densidades de conejo de monte y otras en las que no había conejo, y en las que fue capaz de sustituir su principal alimento por otras presas alternativas, desde roedores hasta cérvidos.

«Kentaro», tras ser criado en el Centro de Cría en Cautividad de Silves (Portugal) y liberado en los Montes de Toledo, llegó a visitar varias provincias de Castilla y León, para pasar por La Rioja y Galicia hasta recalar en Portugal.

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