Cuerda y los actores Miguel Rellán, Nerea Camacho, Roberto Álamo y Arturo Vals, ayer en la presentación
Cuerda y los actores Miguel Rellán, Nerea Camacho, Roberto Álamo y Arturo Vals, ayer en la presentación - Luna Revenga
Presentación en Toledo

Cuerda vuelve al surrealismo 30 años después para rendir tributo a John Ford y a Max Aub

«Tiempo después» contará con 414 extras toledanos y su rodaje comenzará el 17 de octubre en las Barrancas de Burujón

ToledoActualizado:

Para disfrutar nuevamente del ingenio del realizador albaceteño José Luis Cuerda, tendremos que esperar al otoño de 2018, cuando se estrenará la flamante película que el director de «Amanace que no es poco», empezará a rodar el 17 de octubre en las Barrancas de Burujón (Toledo). Este paraje agreste será uno de los escenarios de «Tiempo después», el título del nuevo largometraje, por el que deambularán los «desheredados del mundo» (los parados). Cuerda también rodará en Madrid, en dos torres blancas «muy sui géneris» en las que recreará un paraje con vistas a Monument Valley, en el que vive el «establishment» y con el que Cuerda hace un homenaje al realizador norteamericano John Ford.

Este es el argumento del nuevo proyecto del cinesta, que está ambientado en el año 9177, mil años arriba o mil años abajo para no pillarme los dedos. Así lo ha dejado caer este lunes en Toledo el director José Luis Cuerda durante la presentación de la película, en la que habrá un guardia civil metafísico (Miguel Rellán), ovejas, la vuelta del Rey Gabino Diego y todo un universo «nihilista-postapolítico», jóvenes rebeldes y las minorías étnicas.

Para contar los entresijos del rodaje, en el que participarán 414 extras toledanos, el director de la Lengua de las mariposas estuvo acompañado por Arturo Valls (productor y uno de los protagonistas), Miguel Rellán y Nerea Camacho. Cuerda ha manifestado que «está encantado con el reparto de la película», en la que estarán otros actores, como Roberto Álamo, Blanca Suárez, Carlos Areces, Berto Romero, Arturo Valls, Manolo Solo, Andreu Buenafuente, Joaquín Reyes, Antonio de la Torre, Raúl Cimas, María Ballesteros o Gabino Diego. Precisamente este último actor volverá a hacerse pasar por extranjero, como en su personaje de «Amanece que no es poco», aunque en «Tiempo después» será el de «Rey de Bastos», un rey americano con acento inglés.

El realizador ha reconocido que el sentido del humor, ya sea «bueno, malo o zafio», es algo «inherente», por lo que no faltará en su nuevo proyecto. «Si no me río de las cosas que me toca vivir, sería el hombre más infeliz del mundo», ha afirmado antes de incidir en que la vida tiene principios que evitan la muerte: El sexo, el disparate y la mala idea.

En su comparecencia en Toledo el director ha dejado bien claro que «Tiempo después» no pretende ser «secuela ni nada» de «Amanece que no es poco», aunque tiene «mucho que ver porque está hecha por el mismo que hizo aquella», teniendo en cuenta que sus personajes rendirán otra vez homenaje al humor «surrealista y manchego», tan característico de esta tierra.

El cineasta ha admitido que habrá alguna referencia «amanecista», ya que sigue teniendo «verdadera devoción» por Faulkner, aunque ahora ha descubierto a Max Aub y le asombra su capacidad para inventar un mundo. «No intento ser Max Aub pero envidia me da, no que esté muerto». Y no dejará de hacer un guiño al «realismo mágico latinoamericano» con una escena en la que se verá a un sudamericano que pasará volando por una ventana y, para mantenerse en el aire, hará lo del colibrí, aletear muy rápido.

Escenarios de cine

Otros personajes que destacan en este largometraje son los «desarrapados del cosmos», que vivirán en un bosque que será recreado en la localidad toledana de Hontanar. De ese grupo, que representarán a los parados, surgirá uno que se «empeñará en querer entrar en el edificio del ‘establishment’ porque hace una limonada buenísima. Pero le dicen que no puede entrar». El conserje, interpretado por el actor Carlos Areces, intentará explicar a ese hombre que «si es parado, entra y logra el trabajo de vender la limonada, sufrirá una merma ontológica y dejará de ser lo sustancial en él, que es ser parado». Puro surrealismo «cuerdiano».

A partir de ahí el desempleado tramará cosas para ver si puede entrar y se verá lo trabajoso que resulta «cambiar de estado en un momento determinado», ha destacado el director de «Los girasoles ciegos».

Además, en las torres blancas con vistas a «Monument Valley» también trabajarán tres barberos, a uno de los cuales lo matarán, según ha adelantado José Luis Cuerda. Uno de ellos está interpretado por Arturo Valls, otro lo interpretará Berto Romero y un tercero, que no tiene vocación de barbero, quiere «entrenar galgos».

Valls, que es productor de la cinta --coproducida por Tiempo Después AIE, Estela Films, Pólvora Films, Lanube Películas, El Terrat, Atresmedia Cine y Planar Gestao de Equipamentos Cinematográficos--, ha desvelado que recabaron muchos apoyos para volver a ver al director albaceteño «en faena», «viendo que nadie se acababa de animar» a rodar el texto de Cuerda.

Y en el universo «amacenista» aparece nuevamente Miguel Rellán, que interpretará a un agente «al que no le duelen prendas», ha señalado el actor, porque es un personaje «verdaderamente insólito», al que el veterano intérprete no tiene ni idea «de cómo meterle mano». A Rellán no le faltará de nada, pues tendrá hasta una escena de cama «con un escocés».

En cuanto a las localizaciones elegidas, además de las Barrancas de Burujón, el equipo rodará escenas en la iglesia de Santa María de Melque, la finca toledana Los Lavaderos del Rojas (donde estará la casa del alcalde), los bosques de Hontanar (lugar de residencia de los parados del cosmos), un campo de golf de Layos, Guadalajara y Madrid.

El rodaje se extenderá ocho semanas y ha contado con una aportación del Gobierno de Castilla-La Mancha de 200.000 euros, según ha afirmado la consejera de Economía, Empresas y Empleo del Gobierno regional, Patricia Franco quien ha estado acompañada en la presentación de la película por el consejero de Educación, Cultura y Deporte, Ángel Felpeto.