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Teleasistencia a su servicio, dígame

Es la voz amiga de sus usuarios, la mayoría personas de edad avanzada, que encuentran en este servicio gratuito un apoyo indispensable

Central del servicio de teleasistencia de Castilla-La Mancha, ubicada en Guadalajara
Central del servicio de teleasistencia de Castilla-La Mancha, ubicada en Guadalajara - JCCM
ABC Toledo - Actualizado: Guardado en:

Un terminal que se instala en el domicilio y un pulsador. Dos elementos tan simples como estos pueden salvar una vida a los beneficiarios del servicio público de Teleasistencia de Castilla-La Mancha, que ofrece atención inmediata. Personas mayores de 65 años con un nivel de autonomía suficiente y otras que se hallan en su domicilio en situación de vulnerabilidad, ya sea por dependencia, discapacidad, edad avanzada o aislamiento social, son los principales usuarios de este servicio, que permite la comunicación las 24 horas y los 365 días del año.

Desde el centro de atención, ubicado en Guadalajara, se realiza un seguimiento periódico del estado y evolución de los beneficiarios a través de llamadas mensuales, recordatorios de citas médicas y visitas domiciliarias de los profesionales del servicio. Es, en definitiva, un sistema de atención personalizado, y gratuito para el usuario, basado en la nueva tecnología aplicada a la gestión: equipamiento tableta para los profesionales de intervención domiciliaria del servicio y nuevos programas de gestión para la optimización del trabajo (software).

La comunicación con el usuario, que tiene una terminal en su vivienda, se hace posible con que sólo el beneficiario apriete un botón, o mediante la activación de dispositivos complementarios previamente programados, sin necesidad de descolgar el teléfono ni acercarse al terminal. Al otro lado, una voz amiga para ayudar al comunicante en lo que necesite.

Así son los beneficiarios

El perfil de las personas usuarias en Castilla-La Mancha corresponde a una mujer, mayor de 80 años, que vive sola en el medio rural y tiene una autonomía media para las actividades de la vida diaria.

Por tres motivos generales, la Dirección General de Atención a la Dependencia del Gobierno de Castilla-La Mancha ha impulsado este servicio de teleasistencia: el impacto positivo que tiene en la promoción de la autonomía, la contención del nivel de dependencia y la permanencia de las personas mayores en su propio entorno.

Este servicio, operado por Tunstall Televida desde junio de 2013, cuenta (a fecha 30 de septiembre de 2016) con 39.264 terminales activos en toda la región: Toledo, 12.268; Ciudad Real, 9.982; Albacete, 7.792; Cuenca, 5.138, y Guadalajara, 4.084. Gracias a ellos se atiende a 48.968 personas, lo que supone una cobertura del 12,62% de los mayores de 65 años de Castilla-La Mancha.

El centro de atención recibió 232.599 llamadas procedentes de los terminales de la región desde enero a septiembre. El 50% correspondieron a solicitudes de asesoramiento o información y algo más del 11,4%, a emergencias sociales o sanitarias.

Asimismo, el centro de atención emitió 795.120 llamadas a los usuarios (de seguimiento -conocer la situación de la persona, actualizar su información y comprobar su buen estado- y compañía -46,68%-, entre las que se incluyen las llamadas para recordar determinadas citas médicas o tomas de medicación, por ejemplo).

Según la consejera de Bienestar Social, Aurelia Sánchez, en 16 meses de Gobierno de García-Page se incrementó un 3,1% el número de personas beneficiarias del servicio, tanto usuarios directos como acompañantes, que han pasado de 47.488 que había en junio de 2015 a 48.986 en septiembre de 2016.

También aumentó la cobertura geográfica, con siete nuevos municipios con cobertura en los orígenes hasta los 849 atendidos en septiembre de 2016. Actualmente, el servicio teleasistencia se encuentra en el 92,38% del territorio (un incremento del 0,7%, ya que en junio de 2015 estaba en el 91,62%).

En cuanto a las emergencias, en la región se atendieron 12.449 situaciones de este tipo en los nueve primeros meses del año. De ellas, 8.359 fueron sanitarias; 3.660, sociales, y 430 correspondieron a otro tipo de emergencias.

La mayoría de las emergencias fueron resueltas gracias a los recursos propios del servicio de teleasistencia o a los familiares de las personas usuarias, aunque también se movilizaron recursos externos.

El tiempo medio de movilización de recursos se ha reducido considerablemente. La movilización de recursos propios se ha establecido en 1 minuto y 16 segundos (3 minutos y 51 segundos en el año 2013). La movilización de recursos especializados también ha bajado hasta los 2 minutos y 34 segundos, mientras que en el año 2013 la media se situó en 4 minutos y 26 segundos.

Según los datos del centro de atención, la mayoría de las llamadas por emergencia sanitaria se producen en horas de mañana (un 46%), mientras que, por la noche, apenas suponen un 18%.

Por otro lado, desde enero hasta septiembre, las personas usuarias del servicio de teleasistencia recibieron 26.282 visitas domiciliarias del personal de coordinación para la actualización de su situación personal (sanitaria y psicosocial) o explicarles el funcionamiento del sistema.

Unidades móviles

Por su parte, las unidades móviles realizaron 19.869 intervenciones domiciliarias hasta finales de septiembre. Las 12 unidades móviles de teleasistencia están ubicadas en Albacete (dos unidades en la capital), Ciudad Real (4, en la capital, Puertollano, Manzanares y Alcázar de San Juan), Cuenca (dos, en la capital y en San Clemente), Guadalajara (dos en la capital) y Toledo (dos, en la capital y en Talavera de la Reina). Sus técnicos están cualificados en atención psicosocial y primeros auxilios, así como en reparación y mantenimiento de la tecnología de teleasistencia. Son un servicio de prevención y apoyo psicosocial que se moviliza como último recurso en la atención de emergencias sociales.

El servicio de teleasistencia también se adapta a las necesidades del usuario, lo que se conoce como teleasistencia avanzada: sensores de caídas, fugas de gas, de humo o de movimiento, que se comunican con el terminal domiciliario vía radio. Esto es, cuando detectan un riesgo para la salud o la vida de la persona, generan una llamada al centro de atención, donde se procede a actuar de la manera más rápida y efectiva posible.

Asimismo, se dispone de otros avances tecnológicos que permiten la incorporación de personas con necesidades especiales al servicio de teleasistencia. Por un lado, el teléfono adaptado cuenta con botones de gran tamaño, así como de un fácil ajuste del volumen entrante, de manera que pueda ser utilizado por personas con déficit visual o auditivo.

Por otro, el servicio de teleasistencia móvil permite disfrutar del servicio de teleasistencia fuera de casa a personas que pasan gran parte de su tiempo en zonas aisladas (paseando o cuidando un huerto, por ejemplo). Este dispositivo (similar a un teléfono móvil) localiza a la persona gracias al GPS, lo que facilita el envío de ayuda en caso de ser necesaria.

Y, por último, la aplicación «CareChat» está destinada a personas con problemas de audición o de vocalización. Instalada en un teléfono móvil, permite la comunicación inmediata de la persona usuaria con el centro de atención por medio de texto o pictogramas. Y siempre, al otro lado, una mano amiga.

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