La Reina acompañada por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, entrega el Premio Barco de Vapor a Roberto Santiago en la Real Casa de Correos
La Reina acompañada por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, entrega el Premio Barco de Vapor a Roberto Santiago en la Real Casa de Correos - EFE

La Reina anima a leer porque «nos hace mejores»

Doña Letizia entregó los premios de literatura infantil y juvenil Barco de Vapor y Gran Angular

MadridActualizado:

La Reina ha animado en la tarde de este martes a leer libros en la entrega de los premios de literatura infantil y juvenil Barco de Vapor y Gran Angular, un acto en el que ha evocado a Cervantes en el 400 aniversario de su fallecimiento y donde ha asegurado que la lectura y la educación «nos hacen probablemente mejores».

La ceremonia, celebrada un año más en el patio central de la Real Casa de Correos, sede de la Comunidad de Madrid, ha contado con una nutrida representación del mundo de la literatura infantil y juvenil, en presencia de la presidenta madrileña, Cristina Cifuentes, y del secretario de Estado de Educación, Marcial Marín Hellín.

Los galardonados con estos premios que cumplen ya su 38ª edición son Roberto Santiago, por «Los protectores», y Álvaro García Hernández, con «León Kamikaze», distinciones que han recibido de manos de Doña Letizia.

«Gracias a todos los que estáis involucrados, en cualquiera de los modos posibles, en esa tarea que parece fácil, quizá intrascendente, que es conseguir que una persona, un niño, cualquiera, alguien, se detenga, permanezca en silencio, coja un libro y lea», manifestó la Reina, quien añadió: «Sólo eso; tanto, tantísimo como eso».

En el discurso con el que clausuró el acto, consideró «un regalo» la nueva convocatoria de estos premios concedidos por la Fundación SM por cuanto permiten «escenificar el apoyo institucional» a la industria del libro infantil y juvenil.

Porque, remarcó, esta labor «va más allá de cualquier legítima actividad económica» ya que «leer, la educación, nos hace -y es algo sencillo de decir, mucho más complicado de explicar- nos hace probablemente mejores».

Por ello invitó a leer los dos libros distinguidos este año con los premios Barco de Vapor y Gran Angular, con los que ella reconoció haber disfrutado «muchísimo» de su lectura pese a no ser una niña puesto que, ha recordado en broma, ya va «camino de los 44, casi 50».

Doña Letizia agregó que si Miguel de Cervantes dijo que «la pluma es la lengua del alma» los autores ganadores «han empeñado su alma, su corazón y su esfuerzo» en sus dos novelas.

Dotado con 35.000 euros, el Barco de Vapor ha recaído este año en «Los Protectores», del madrileño Roberto Santiago, «una delicia en forma de aventura» que consiste en un viaje, a la etapa de la EGB o la Primaria, cuando «en algún momento nos creímos agentes secretos de alguna organización con alguna misión peligrosísima e imposible», en palabras de la Reina.

El Gran Angular de literatura juvenil, con la misma dotación económica, ha correspondido al valenciano Álvaro García, por «León Kamikaze» que, según Doña Letizia, constituye «el retrato rasgado y desbocado de un adolescente extremo, culto y muy enamorado llamado León Zarzo Buendía» y que es «un inadaptado para algunos, y un ser excepcional para otros».

También tomó la palabra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, para hacer hincapié en la importancia de la lectura «una experiencia vital que ensancha nuestros horizontes», dijo, que «fortalece el pensamiento y desarrolla el sentido crítico» y que debe fomentarse en los niños.

Cifuentes aprovechó para destacar que España es una gran «potencia lectora» y que Madrid supone la «primera comunidad lectora de España», donde el apoyo a la lectura infantil supone una de sus «prioridades».

El secretario de Estado de Educación, invocó cómo ya Cervantes daba en sus tiempos gran valor a la lectura, y señaló que un libro proporciona «dos llaves» de la cuales una sirve para «abrir la puerta de la auténtica libertad» y la formación del espíritu crítico y «otra de cerrar» todo lo que supone «la intolerancia y las injusticias».

También hablaron los autores, y Roberto Santiago manifestó que su novela es «valiente» tanto por la forma como por el contenido y dedicó el premio a sus sobrinos, que le ayudaron con la idea original de su historia.

Alvaro García explicó que la suya es la historia «de un héroe que no quiere ser héroe y quiere una vida cotidiana, pero lo cotidiano no es para él».

El presidente de SM, Luis Fernando Crespo, afirmó que «la sabiduría del Quijote se posa sobre las letras y nos hace viajar a lomos de un Rocinante encuadernado», y señaló que su editorial acomete su viaje a través de la palabra «cervantinamente, con sencillez, con sus aciertos y errores, como la vida misma».

«Ser editor en el siglo XXI -prosiguió- tiene cierta similitud con el arte del siglo XVII, aún en la era digital. Ser editor no es una cuestión de contenido, ni de continente, sino de transmisión de categorías de pensamiento».