Canarias

El huevo que cruzó el Atlántico desde Canarias

Era un experimento artístico que usó Tazacorte, en La Palma, en junio de 1970. Suiza debió intervenir para convencer a la Cuba de Fidel Castro que no se trataba de una operación 'imperialista' en sus costas. Llegó finalmente a Trinidad

El huevo saliendo de La Palma la tarde del 10 de junio de 1970
El huevo saliendo de La Palma la tarde del 10 de junio de 1970 - Werner Häsler

Corría 1970 cuando un artista suizo parace que quiso superar la teoría de Cristóbal Colón sobre el famoso huevo. Era el genio de Herbert Diste. Trajo a Canarias un huevo inmeso de tres metros de largo y dos metros de alto que mandó al mar para que llegara a América solito.

La idea surgió por casualidad. El gigantesco huevo estaba expuesto en el Lago Maggiore en el verano de 1968 producto de una exposión de arte. Pero se rompió uno de los amarres de la obra artística por una tormenta de verano y resistió los embates de la lluvia.

Unas semanas más tarde, desde Las Vegas, en Estados Unidos, le piden el huevo de poliéster para exponerlo en una muestra de arte moderno. Ahí fue donde a Dieste se le pasó una idea por la cabeza: "Lo mando por vía marítima", debió pensar.

Entonces, lanzó su proyecto, al que llamó 'Canaris' en 1970. Llevó el gigantesco huevo a Tazacorte, en la costa occidental de la isla canaria de La Palma. La gente de la isla pensaba que era una ocurrencia de artista al tiempo que observaban de forma incrédula a los preparativos. Diste sabia de la gran emigración de La Palma que llegó a América desde ese puerto.

Neutralmente, Suiza

Localizó al productor de cine suizo Hans-Peter Walker, que se hizo cargo de toda la logística y la búsqueda de patrocinios como el Volksbank de Suiza, los directores de cine Yves Yersin y Fredi Murer, entre otros, así como la marca de relojes suizos Certina que puso tecnología dentro del huevo para hacerse un seguimiento desde Hamburgo.

A las tres de la tarde en Tazacorte del 10 de junio de 1970 el huevo blanco de tres metros de largo fue lanzado al mar. Desapareció muy rápidamente en el horizonte, según se constatan en los datos de la época de Diste a los que ha tenido acceso ABC. Se hizo un documental de media hora. El huevo tenía en su interior una emisora que transmitía posición y velocidad del viento.

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