Reunión del comité federal del PSOE en Sevilla - Juan Manuel Serrano Becerra

Sánchez retrasa el 39 Congreso para neutralizar la amenaza de Susana Díaz

El secretario general del PSOE intenta garantizarse repetir como candidato ante unas nuevas elecciones el 26-J

Sevilla/MadridActualizado:

Bajo el argumento del «amplio consenso existente en el conjunto del partido», la dirección federal del PSOE plantea hoy oficialmente en su Ejecutiva un aplazamiento del 39 Congreso del partido, previsto para el 21 y 22 de mayo. La maniobra, que deberá valorar el Comité Federal el sábado 2 de abril, garantiza una momentánea paz a Pedro Sánchez, que se asegura además ser el candidato en una hipotética repetición de las elecciones el 26 de junio.

La idea del retraso era un clamor en los últimos días entre algunos de los «barones», convencidos de que el próximo no va a ser un congreso de trámite sino uno con las espadas bien en alto. «Un enfrentamiento entre Sánchez y Susana Díaz compitiendo por la secretaría general no parece, a simple vista, el mejor escenario para el PSOE en el proceso preelectoral al que parece que se encamina España», plantean a ABC varios líderes territoriales socialistas.

A Díaz le salen las cuentas

Ferraz escucha esas voces ahora, cuando apenas quedan 15 días para la fecha fijada para dar a conocer los candidatos a las primarias del 8 de mayo. Una carrera en la que muy probablemente Sánchez tendría que enfrentarse con la líder andaluza, en un «choque de trenes» de impredecibles consecuencias. En la dirección socialista sienten fuerte a su líder, que obtuvo el apoyo de 74.000 militantes en la consulta sobre el pacto con Ciudadanos. Pero en la federación andaluza, la más fuerte de España, cuentan votos de afiliados y les salen las cuentas contra Sánchez.

Todo esto se evita con un aplazamiento en el calendario congresual: si se aprueba posponerlo, como señala el comunicado oficial de la dirección socialista, «hasta la formación de Gobierno en España», esto podría suponer que no haya congreso del PSOE hasta después del verano -si se va finalmente a nuevas elecciones- y, en todo caso, garantizarse que Pedro Sánchez sea el candidato el 26 de junio.

En la federación andaluza, el discurso oficial es de prudencia, respeto y silencio pero la satisfacción no se puede ocultar. Susana Díaz ha ganado su primera batalla contra Pedro Sánchez; su estrategia de presión ha sido la acertada y el Congreso Federal para elegir al nuevo líder del PSOE se va a retrasar, lo que conviene a sus intereses personales. El movimiento de Ferraz supone, según entienden en el PSOE-A, «que Sánchez no ha logrado formar Gobierno y que habrá nuevas elecciones generales». Pero también tiene otra lectura interna y es que «el líder socialista no tiene tan bien amarrados los apoyos de los militantes como vocean sus partidarios: ha sido correr la voz de que Díaz iba a disputarle el liderazgo para que la dirección federal mueva ficha».

Los socialistas andaluces han ido incluso un poco más allá en su reto a Pedro Sánchez. Eso sí, guardando exquisitamente las formas. Esta vez no van a poder acusarlos de ser los que molestan o ponen piedras en el camino. El número dos de Susana Díaz, Juan Cornejo, lo decía ayer: «Nunca vamos a ser un obstáculo». Lo que supone, por otra parte obligarlo a tomar sus decisiciones y a ejercer su liderazgo... con todas las consecuencias.

«Tendrá que explicarse»

Así se lo dijo Cornejo al secretario de Organización del Federal, César Luena, cuando ayer por la mañana lo llamó por teléfono para tratar de consensuar el retraso de este cónclave que tiene que elegir al nuevo líder de los socialistas. «¿Cuál es vuestra opinión? ¿Cuáles vuestras razones?», preguntó Luena cuando trató de recabar la postura del PSOE andaluz.

«Nosotros nos pronunciaremos cuando escuchemos las razones y los motivos para el aplazamiento. La dirección federal tiene la información y nosotros no. Andalucía va a esperar a escuchar las razones y a escuchar al resto de las federaciones para posicionarnos». Muy gráficamente, explicaba una fuente del PSOE andaluz a ABC: «Esto no se resuelve con una nota de Ferraz; Pedro tendrá que explicarse el sábado».

Por su parte, Susana Díaz vela armas. Nadie de su entorno habla de su decisión de irse a Madrid, («queda tiempo de sobra para todo el proceso», decían ayer) aunque reconocen que hay runrún y que las «especulaciones» no se pueden evitar. Desmentidos, ninguno. Confirmación oficial en público, tampoco. Otra cosa es lo que se comenta en privado o los movimientos que la líder andaluza está llevando a cabo con cautela después de la fallida experiencia de la «Operación Sultana» en 2013.

Tensar la cuerda

En este sentido, el discurso va virando a lo que conviene a Susana Díaz. Uno de sus portavoces oficiales reconocía ayer que, aunque ella no se haya postulado ni haya dicho nada, «como líder de la federación y la institución más importante de las que gobierna el PSOE es normal que puedan apuntar hacia ella».

La Ejecutiva Federal que se celebra esta mañana convocará oficialmente el Comité Federal para el próximo sábado y no está previsto que, hasta entonces, el PSOE andaluz diga oficialmente qué va a votar sobre el retraso del Congreso Federal. La decisión ya la tienen tomada pero tensarán la cuerda hasta el último minuto. La tensión les ha funcionado, así que no van a cambiar ahora que van ganando el partido.