Albert Rivera hoy en el Congreso seguido por Begoña Villacís
Albert Rivera hoy en el Congreso seguido por Begoña Villacís - EFE

Rivera, a Sánchez: «Me debes una investidura»

El líder del PSOE se reencuentra con Iglesias y Rivera en la recepción del aniversario de la Constitución

MadridActualizado:

Quien tuvo retuvo. PSOE y Ciudadanos hace mucho que no guardan la relación de los tiempos en que Pedro Sánchez intentaba la investidura con el apoyo entusiasta de Albert Rivera. Pero algo queda. Ambos líderes volvieron a encontrarse este miércoles en los actos por el aniversario de la Constitución y pudo comprobarse que son capaces de guardar las formas y mantener una correcta relación personal, aunque la distancia política se agrande día a día.

La única vez que ambos habían compartido este foro fue en 2015. Todavía no eran socios y Rivera llegaba con unas encuestas que luego se demostraron demasiado optimsitas. En aquella ocasión el líder naranja se zafó de un corrillo de diplomáticos, los de periodistas nunca le han incomodado, para ir a saludar al líder socialista. En esta ocasión tuvo que proceder la intermediación de los respectivos equipos de prensa para que el encuentro tuviese lugar.

Separados por escasos metros Rivera centraba todo su discurso en Cataluña y las encuestas que tanto le sonríen. Sánchez se desplegó en varios y reiterados corrillos hablando de la reforma constitucional con más optimismo que ningún otro asistente. Su condición de no diputado le convierte en una pieza codiciada para los periodistas. Se deja ver menos que el resto de líderes y esta mañana tuvo que compensarlo.

Finalmente se encontraron cuando ambos se planteaban ya abandonar los festejos. Sánchez se acercó a saludar y se estrecharon la mano con el líder del PSOE arrancándose a bromear «yo le quiero mucho pero me dice que soy un podemita», mientras Rivera le respondía «y tú a mí facha por defender la Constitución». Sánchez dijo que Rivera le cae bien mientras se iba a despedir, momento en que el líder de Ciudadanos le pasaba la factura: «Me debes una investidura».

Y es que en Ciudadanos argumentan que si ellos apoyaron a Sánchez y Susana Díaz lo hace gracias a su apoyo, ¿cómo va a Iceta a impedir que Gobierne Arrimadas? Pero a Sánchez no le sacan de su rechazo a cualquier cosa que no sea ver a Iceta como presidente. «Para presidir Cataluña hace falta saber la tasa de paro. A mí me habríais colgado», señaló Sánchez entre risas en una conversación con periodistas en referencia al error de Arrimadas en un programa de televisión.

En el ambiente político planea la posibilidad de que la rivalidad de hoy deje paso a nuevos escenarios de entendimientos si ambos lo precisan. Y lo que ambos precisan se llama Gobierno de España. Y en el PSOE saben que buena parte del partido aceptaría con mejor disposición ese acuerdo que uno con Podemos.

Y es que con Iglesias pasa lo contrario. Teoricamente son aliados naturales, pero pesa más en ellos la batalla de la izquierda, aunque es algo que Sánchez da por ganado. Con Cataluña como trasfondo, la cosa no termina de fluir. Ambos debatieron de forma distendida sobre las elecciones y confrontaron respecto a quien era más transversal si Xavier Domènech o Miquel Iceta. Lo que ha venido en llamarse el candidato Borgen. En otro punto de la sala Rivera descartaba esa operación si Arrimadas tenía más votos que los dos partidos de izquierdas juntos, como vaticina el CIS. Cada uno a lo suyo y la casa sin barrer. Y Cataluña sin Gobierno.