Carles Puigdemont - EFE

Puigdemont pide convocar un pleno en el Parlament para debatir la respuesta al 155

El presidente de la Generalitat tilda de «golpe» el acuerdo del Gobierno, PSOE y Ciudadanos y asegura que el Govern actuará «en consecuencia»

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El president de la Generalitat ha tildado de «golpe» el acuerdo entre el Gobierno, PSOE y Ciudadanos para poner en marcha la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Así lo ha expresado en un mensaje institucional en el que ha anunciado que tiene la intención de pedir la convocatoria de un pleno en el Parlament para debatir la respuesta a la decisión del Ejecutivo.

«No es la primera vez que las instituciones catalanas reciben un golpe desde el gobierno español», ha asegurado el presidente de la Generalitat, que ha asegurado que el Gobierno «sin pasar por las urnas, con un apoyo escaso y en contra de la mayoría quiere designar a una serie de personas para que teledirijan desde Madrid la vida en Cataluña». «Lo que los catalanes deciden en las urnas el Gobierno lo anula en los despachos», ha declarado Puigdemont en su comparecencia.

«Soy consciente de la amenaza que pesa sobre el pueblo de Cataluña», ha trasladado Puigdemont, refiriéndose al artículo 155. En este sentido, ha lanzado una advertencia y ha afirmado que «a cada golpe el pueblo catalán se ha sobrepuesto más fuerte». «Lo que tenemos nos lo hemos ganado siempre con el apoyo de la gente, porque, cada vez, el pueblo catalán se ha sobrepuesto mas fuerte antes la agresiones», ha afirmado.

«La humillación del Gobierno español de toda la vida pública catalana es incompatible con una actitud democrática y se sitúa fuera de toda forma de estado de derecho», ha asegurado Puigdemont en su mensaje.

Una declaración en la que ha tenido palabras para los líderes de la ANC y Ómniun, en prisión incondicional, a quienes se ha referido como «personas de paz». Por ello, y antes de lanzarse a hablar en inglés, ha concluido su mensaje con unas palabras a «los demócratas españoles», a quienes ha advertido que la actitud del Gobierno «abre la puerta a abusos de la misma índole, y no solo en Cataluña».